Dos años ya

A veces a la tristeza le da por implantarse. Llueva o no, haga frío o calor, todo parece gris en torno nuestro. Se pierden los estribos por cualquier nimiedad, y si lo que estás haciendo de pronto sale mal terminas llorando y sintiendo que no hay otro modo de existir en ese momento más allá del llanto. No hay sosiego. Puede que la causa real de todo esto esté en las sombras, pero ¡ah! el inconsciente no perdona.

Dos años es mucha ausencia.

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Comentarios

  1. Yo siempre creí que eras muy feliz -aquí no dice que no lo seas- no te imagino que algo te salga mal o que llores. Pensé que eras de esas personas tocadas por la mano de dios. Y no, hoy se que la Pelusina es humana.

    Cuidate Pelusa.

    Un abrazo

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  2. te entiendo requetetanto prima!!!! Yo misma estoy en esos dias en que se me instala ese nudo en la garganta, las ganas de llorar por nada,la rabia contra el mundo...

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  3. Simplemente precioso. Me ha emocionado, escribes increiblemente genial, transmites mucho sentimiento.

    ¡Un abrazo!

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