Recomendacion para el fin de año.

Es lunes nuevamente. Parece mentira que, con lo interminables que nos parecieron  a Dianita y a mi los primeros dias de Diciembre, haya pasado ya una semana entera desde que presentamos nuestro nuevo proyecto "una Nota de Agradecimiento". Siempre sucede asi: mientras uno espera, el tiempo se dilata hasta el infinito, pero luego de ocurrido lo esperado, el tiempo no hace mas que volar. Como cuando era niña y esperaba que llegara el dorado dia en que cumpliria 15 años... Parece que fue ayer y ya han pasado otros tantos desde entonces (y hasta un poquito mas!). 
Ese tema de la percepcion del tiempo es muy interesante, pero hoy venia en realidad a contarles que durante el fin de semana que acaba de pasar termine de leer -¡por fin!- aquel libro que me atemorizaba (¿recuerdan?). Vale decir que por el camino le perdi el miedo, pero aun asi me costo un mundo su lectura. No es una mala novela, todo lo contrario. Sucede que fui identificandome uno por uno con casi todos sus personaje y la verdad es que a cada paso me asaltaban nuevas dudas sobre mi identidad. 
Se trata de Oblomov, de Ivan A. Goncharov (el Balzac ruso del siglo XIX), y como desde el mismo comienzo sabia que la caracteristica principal de Oblomov, el protagonista, era su vagancia y dejadez en todos los aspectos de su vida, me asalto un miedo tremendo por encontrarme reflejada en el, por encontrar que eso que yo denomino 'pereza' cuando una mañana quiero quedarme mas tiempo en la cama o sencillamente no quiero salir a caminar por quedarme tumbada leyendo, no fuera otra cosa que el temido "Oblomovismo". 
Pero no fue en Oblomov (por suerte) en quien encontre mi imagen especular. Ni tampoco en Stoltz, su amigo  progresista (en contraposicion con lo conservador del protagonista); ni en Alexeiev, el que no tiene opinion propia; ni en Zajar, quien cumple a regañadientes con sus obligaciones; ni siquiera en Agafia, la perfecta ama de casa. Aunque en todos esos personajes pude ver reflejada a alguna de esas Pelusas que llevo dentro, fue Olga (una Olga ya madura), la mujer que no abandona nunca su propio desarrollo ni por ello desatiende a su familia, la que me mostro a una de mis Pelusas dominantes, con sus virtudes y sus defectos.
Y una obra que con cada una de sus paginas me obliga a investigar dentro de mi misma, que me alerta de los peligros que puedo encontrar en mi camino a la par que me muestra la sociedad de la epoca, no me merece mas calificativo que el de excelente. Lectura mas que recomendada para este fin de año!

Para los que no tienen como conseguir el libro o si acaso no he logrado convencerlos de embarcarse en esta aventura con mi comentario,  aqui les dejo la primera de diez partes de la adaptacion cinematografica que hizo Nikita Mikhalkov de esta obra en 1979. Como todas las realizaciones de Mikhalkov, de quien me declaro admiradora incondicional, esta tampoco tiene desperdicio alguno. El resto de la pelicula la pueden ver en Youtube. (Seleccionar subtitulaje en español en el botoncito cc que aparece en la barra inferior del video).







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