Aprendiendo sobre la marcha

1. Sé fiel a ti mismo. Aunque el mundo vaya por una senda, si tu corazón te invita a ir por la otra no lo pienses dos veces. Podrás sorprender las miradas agradecidas de los demás.

2. Esfuérzate siempre en pronunciar lo más claramente posible. Abre bien la boca y vocaliza lo mejor que puedas. Siempre existe el riesgo de que el suave flujo de tu voz se convierta en un arrullo y termine durmiendo al interlocutor, porque...

3. Después del almuerzo, las charlas siempre son soporíferas. Siempre.


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