jueves, 26 de septiembre de 2013

Amadís de Gaula. Reseña escrita por Saramago.

Estoy leyendo El viaje del elefante, de Saramago, porque es difícil despedirse de sus letras. Cuando se termina uno de sus libros no queda más remedio que buscar otro, con cierta urgencia incluso, más si es uno que ya saboreé una vez y tuve que devolver a la biblio antes de haber satisfecho mi hambre. En medio de este viaje maravilloso encontré un fragmento intercalado, una especie de reseña que hace Saramago del famoso y poco leído Amadís de Gaula, y como en este Diario solemos compartir reseñas, pues aquí se las traigo, de la mejor pluma y para su completo disfrute. La reseña como tal aparece en el segundo párrafo, pero el primero que les copio me resulta también muy interesante.

"(...) un grueso volumen, con el título amadís de gaula, obra de la que parece que fue autor, como juran algunos eruditos más patriotas, un tal vasco de lobeira, portugués del siglo catorce, aunque la obra sería publicada en farragosa, en traducción castellana, en mil quinientos ocho por garci rodríguez de montalvo, que le añadió unos cuantos capítulos de aventuras y amores y enmendó y corrigió los antiguos textos. Sospecha el comandante que su ejemplar procede de cepa bastarda, de una edición de esas a las que hoy llamamos piratas, lo que demuestra de cuán lejos vienen ciertas ilícitas prácticas comerciales. Salomón, otras veces lo hemos dicho, hablamos del rey de judea, no del elefante, tenía razón cuando escribió que no hay nada nuevo bajo el sol. Cuesta imaginar que todo ya fuese igual a todo en aquellas bíblicas eras, cuando nuestra pertinaz inocencia sigue obstinándose en imaginarlas líricas, bucólicas y pastoriles, quizá por estar tan próximas de los primeros tanteos de nuestra occidental civilización.
El comandante está leyendo por cuarta o quinta vez su amadís. Como en cualquier otra novela de caballerías, no faltan batallas sangrientas, piernas y brazos amputados a cercén, cuerpos cortados por la cintura, lo que dice mucho sobre la fuerza bruta de esos espirituales caballeros, puesto que en aquella época no eran conocidas, ni imaginables, las virtudes seccionadoras de las sierras metálicas con el vanadio y el molibdeno, hoy fáciles de encontrar en cualquier cuchillo de cocina, lo que demuestra cuánto hemos progresado en la buena dirección. El libro cuenta con minucia y deleite los atribulados amores de amadís de gaula y oriana, ambos hijos de reyes, lo que no fue obstáculo para que la madre del niño decidiera repudiarlo, mandando que lo llevasen al mar y allí, en una caja de madera, con una espada al lado, lo abandonaran a merced delas corrientes marinas y del ímpetu de las olas. En cuanto a oriana, la pobre, contra su voluntad, se vio prometida en casamiento por el propio padre con el emperador de roma, cuando todos sus deseos e ilusiones estaban puestos en amadís, a quien amaba desde los siete años, cuando el mocito tenía ya doce, aunque por la complexión física aparentaba los quince. Verse y amarse fue obra de un instante de deslumbramiento que permaneció intacto durante toda la vida. Era el tiempo en que la andante caballería se había propuesto terminar la obra de dios, es decir, eliminar el mal del planeta. Era también el tiempo en que el amor para serlo tendría que ser extremo, radical, la fidelidad absoluta un don del espíritu tan natural como el comer y el beber lo es del cuerpo. Y, hablando del cuerpo, es cosa de preguntar en qué estado estaría el de amadís, tan cosido de cicatrices, abrazado al cuerpo perfecto de la sin par oriana. Las armaduras, sin el vanadio y el molibdeno, de poco podrían servir, y el narrador de la historia no evita señalar la fragilidad de las chapas y de las cotas de malla. Un simple golpe de espada inutilizaba un yelmo y abría la cabeza que estaba dentro. Es asombroso cómo esa gente consiguió llegar viva al siglo en que estamos. Ya me gustaría a mí, suspiró el comandante."
El viaje del elefante. José Saramago
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1 comentario:

  1. No profundiza en la historia de Amíadís. Creo que garci Rodríguez de Montalvo hace una nueva versión, no una nueva traducción. Y nada que ver con los tópicos a los que se refiere el Quijote y después la mayor parte que no lo ha leído, pero habla de él...

    http://ramiropinto.es/escritos-literarios/ensayos/amadis-de-gaula-2/

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)