Lanzadera


A veces los caminos del corazón están muy lejos de ser rectos. Se diría que basta con amar. No siempre es tan sencillo. El corazón ama y atraviesa océanos, burla fronteras, sobrevuela los picos más altos del mundo. Le bastan unos pocos momentos para llegar a su destino. Mas demasiado pronto descubre, no sin dolor, que algo tira de él. Se le reclama de vuelta en su lugar de origen: cuerpo grávido, lastre material. Sus sandalias siguen siendo de hierro. Sus pies siguen sin soltar sus alas. 

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Comentarios

  1. Pelusa, no sé si el fragmento que escribiste es de un poema o de una novela, me pareció muy triste eso de que tenga que quedarse estático en un lugar y que las alas delos pies le impidan volar, un poco contradictorio ¿verdad?

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    1. Miriam, en todo caso es un fragmento de la novela de mi vida. Lo escribi ese dia cuando termine de hablar con mi madre por skype. (Cuando publico algo que no es mio, intento poner siempre la fuente).
      Si, es triste. El corazon no necesita alas para llegar a donde quiere instantaneamente, pero el cuerpo (los pies que aun tienen las alas atadas, que no han aprendido a desplegarlas) no pueden despegarse del piso.
      Besos!

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