jueves, 13 de septiembre de 2012

Reseña: El abanico de seda (Lisa See)

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Este es uno de esos libros que duele leer, pero que al mismo tiempo no puedes abandonar y te trae pensando en él a todas horas. 

Cuenta la historia del amor entre dos laotong (almas gemelas), dos niñas que se unen en esta especial hermandad, mientras te va mostrando sus vidas, sus ritos cotidianos, sus penas y alegrías. Cuenta en un inolvidable capítulo el doloroso proceso por el que les vendan los pies para convertírselos en dos lotos dorados. Cuenta la vida cotidiana de la China del siglo XIX, con sus injusticias, sus revueltas populares, sus hambrunas, sus epidemias. Y sobre todo cuenta la historia del nu shu, la escritura secreta que las mujeres inventaron para comunicarse libremente en un mundo donde los hombres eran los que dominaban y ellas vivían recluidas en una habitación haciendo sus labores. Hasta comparte textos clásicos de esta lengua tan particular. 

Es un libro bien escrito, de lectura fácil, estructurado en capítulos cortos con temas específicos, que deja traslucir la belleza de la amistad detrás de un mundo de dolor y sufrimiento. 

¿Lo recomiendo? Sí, por la dosis histórica que contiene, por la buena trama que presenta, por los valores que ensalza. Si el lector está interesado en la cultura china, saldrá naturalmente enriquecido de esta lectura, y si no lo está, saldrá igualmente enriquecido por la calidad humana que encierran estas páginas. 

Como una acotación aparte, y sobre todo después de leer Memorias de una geisha y el pobre intento de su autor para hacernos creer que lo que ha escrito es del todo cierto, les digo que aprecio mucho la honestidad de esta autora que en una nota final reconoce que investigó a fondo para escribir este libro pero que toda la obra es ficción y que cualquier error debe adjudicársele completamente a ella y a su ignorancia.
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3 comentarios:

  1. Comparto contigo la opinión de este libro, uno de los pocos que me ha hecho llorar, es tan admirable la devoción y fidelidad de estas personas para conservar sus tradiciones y con eso mantener su identidad.
    El hecho de que las mujeres se llamen a sí mismas inútiles, es lo que le da valor a la escritura del nu shu, porque les sube su autoestima, pues ellas también cuentan con una escritura al igual que los hombres.
    Que paradoja que esa escritura creada para unir a la mujeres fuera la causante de la separación tan dolorosa de las laotong.
    Un libro doblemente recomendado :)
    Besos!

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  2. Miriam, hace mucho tiempo que no lloro por un libro ni una peli. Muy pocas veces lo he hecho, no se por que. Pero si, este libro puede hacer llorar a cualquiera. He visto fragmentos de la peli en youtube y se ve muy bonita. A ver si un dia me empato con ella.
    Me alegra que coincidamos en la opinion.
    Besos!!!

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    1. Yo tampoco lloro con libros, con películas casi todo el tiempo, jaja, pero como me gustan los dramas eso es inevitable.
      En el Abanico de Seda lloré en el capítulo titulado "Hacia las Nubes", me costaba leer a través de las lágrimas :P
      Me doy cuenta que coincido contigo en muchas cosas, eso me gusta.
      Besos!

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)