lunes, 30 de abril de 2012

Cuando yo era niña...

Aviso: 
Este es un post lleno de fotos y recuerdos de mi infancia 
(La Habana, Cuba, década de los 80),
no apto para aquellos que renieguen de las nostalgias.

Cuando yo era niña, en edad y no sólo en espíritu:


Este era mi barrio, Lawton:



 Vestía un uniforme con los colores de la bandera:


Adoraba la hora de la merienda en  la escuela, con sus masarreales y sus refrescos en botellitas de cristal. ¡Aún se me antoja!


Escribía las lecciones en cuadernos como este, pero bien forrados con papeles bonitos como correspondía a toda buena alumna:


Echaba en una alcancía (hucha) todas las moneditas de un peso -las doradas de la foto- que encontraba en mi casa. Cuando se llenó la alcancía y la rompí, tenía 120 pesos. ¡Toda una fortuna!


Iba de compras con mi madre y usábamos este tipo de "libretas" para adquirir ropa, telas, calzado, juguetes, electrodomésticos... Todo estaba racionado. Esta libreta era única e intransferible, tenía validez anual y cada tiquet o casilla equivalía a un artículo.¡Había que cuidar de no desperdiciarlos!


Me desvivía por los "discos de queso" que me hacía mi padre para merendar los fines de semana. Se usaba un artilugio como el de la foto, la "disquera". Dentro se ponía un pan redondo relleno con queso o cualquier otra cosa, y se ponía a tostar al fuego. Al final el pan adquiría la forma del aparato, parecido a un disco volador, de ahí su nombre. ¿Lo más sabroso? ¡Cuando el queso se salía del pan y hacía una costra durita en el borde!


Vi a mi madre poner a hacer frijoles casi cada día en la olla de presión, y como era una olla muy vieja, el mecanismo había cedido y ella usaba unas cucharas para lograr que cerrara bien la tapa.


Me encantaba ir a la Feria de la Catedral, toda plagada de artesanías populares, de la que regresaba siempre con algún juguetito nuevo, lleno de colores y penosamente efímero.


Y cuando me anunciaban que el próximo fin de semana iríamos a Guanabo, la mejor playa del Este de la Habana, ¡me pasaba toda la semana apenas sin dormir de la emoción y la alegría!


En honor al Día de los Niños, 

aunque en Cuba no se celebra hasta el tercer domingo de julio.



Crédito de fotos:
La mayoría de las fotos las tomé de la página Comida Cubana, de Facebook. Otras se las "robé" a una amiga, antigua vecina de mi barrio (¡Gracias, Raque!), y otras las encontré en Internet, ya no recuerdo dónde.

7 comentarios:

  1. Qué lindos recuerdos Pelusa, y mira que creí que cada foto era del patrimonio familiar, y mira tú que hasta de la Internet, muy atinadas todas. Se ve que tuviste una linda niñez, a pesar de algunas limitaciones :)

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  2. Que linda manera de festejar el dia del niño, la playa se me antojo¡¡¡¡

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  3. Ufff....Recordar...Ese hermoso sentimiento.... A mi no es que me guste la nostalgia, pero a ratos, sí que hace bien para darse cuenta de hasta dónde hemos podido llegar y en algunas ocasiones, sentirse agradecido...

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  4. Lindos recuerdos Pelusa, muy nostálgicos.


    Un abrazo.

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  5. Gracias a todas por sus comentarios!! La verdad es que disfrute mucho haciendo este post!
    Besos!

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    Respuestas
    1. Que cosa más linda! Vivo en Alemania, hace 12 años me fui de Cuba y de veras que me acabas de sacar las lágrimas de la nostalgia de los tiempos aquellos que no volverán. No pude contenerlo.
      Y aunque no te conozca, sé que con una infancia tan linda, ingenua y saludable como la tuvimos nosotros de seguro que tenemos mucho en común.
      Muchos besos para ti y toda tu familia donde quiera que estén.
      Tu blog está precioso.

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    2. Anónimo: Muchísimas gracias por tu comentario. No podemos menos que estar agradecidos por haber tenido una infancia así de hermosa, y sí, seguro que tenemos mucho en común. Me alegra mucho que te gustara esta publicación. El que alguien como tú lo haya leído me alegra el corazón.
      Un abrazo desde Barcelona!

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)