miércoles, 12 de mayo de 2010

Diamonds Are A Girl's Best Friend

Las piedras preciosas nunca han estado dentro de mis intereses (cuestion mas que razonable si se tiene en cuenta que vengo de alli donde usualmente no se pide matrimonio con un anillo de por medio por lo que no ya el tamaño, sino la mera existencia o no de un diamante no determina que la mujer termine dando el "si"a un pretendiente). Por otra parte, Africa -lo reconozco- nunca ha sido uno de mis posibles destinos de viajes, ni siquiera sus misteriosas piramides ni su variedad infinita de animales han logrado ponerla en mi lista de pendientes a visitar en esta vida. Asi que, en general, se imaginaran que la busqueda de diamantes en pleno continente negro no es un tema que me haya quitado nunca el sueño... ni siquiera me ha movido a ver la tan mentada pelicula del Di Caprio (claro, que sea Di Carpio el protagonista tambien ha influido -y no poco- en mi desinteres por el film)!
Por eso, no deja de ser raro que escogiera, entre una exigua representacion de la obra de Verne, La Estrella del Sur como primera lectura para esta temporada. A fin de cuentas era Verne, y eso me daba cierta tranquilidad de espiritu. Nada de lo que salio alguna vez de su pluma y haya pasado por mis ojos me ha decepcionado hasta ahora. Este libro no seria la excepcion.Con Verne, el placer de la buena aventura esta garantizado. 
Esta vez, de la mano del cientifico Cyprien Mere, me adentre en el mundo ingrato de las minas de diamantes, en la alentadora magia de los crisoles y hasta en una fascinante persecucion por las sabanas africanas. El gran protagonista de toda la historia es un diamante negro (si... existen los diamantes negros! Busquen en internet y veran  que bellos son!) de enormes proporciones, al que la bella Alice (la enamorada de Cyprien) bautiza como "La Estrella del Sur". Hay de todo en esta historia: amor, odio, codicia, traiciones, aventuras y hasta desengaños... No obstante, me atrevo a asegurar que no es lo mejor de Verne, aunque no deja de ser una lectura altamente recomendable cuando se quiere "refrescar" un poco. 
El libro me dejo con muchos deseos de leer mas de este autor (lo que ya estoy haciendo), pero igualmente indiferente al mundo relacionado con las piedras preciosas. Los diamantes siguen sin entrar en mis prioridades, aunque Marylin, cuya famosa interpretacion no dejo de rondarme la cabeza durante toda la lectura, afirme lo contrario.


2 comentarios:

  1. Mira Pelusa que no sé como le haces para leer tanto, yo aunque quiera y me dé tiempo, en lo último que pienso es en los libros.


    Un abrazo juertote Pelusina querida.

    ResponderEliminar
  2. Yo tengo un cuarzo rosa.

    Y es mucho más que mi mejor amigo.
    Es una extensión de mi cuerpo, va conmigo a todas horas.

    Y bueno, creo que el encanto de los diamantes está en su brillo.... en lo personal, prefiero más el brillo de las miradas.

    Y.... de verdad que te tocó ver que no se propusiera matrimonio con un anillo?!?!?!
    Wórales!!!
    Eso sí es novedoso para mí!

    A mí la verdad Africa tampoco llama mucho mi atención, ni tampoco Australia.
    Espero conocer Europa el año entrante, y tengo mis serias dudas con Asia.
    .... Será que Sudamérica me robó el corazón gratamente!!
    jiji.

    Y ya me voy porque parezco merolica hable que hable.

    Un abrazote Pelusita!

    ResponderEliminar

Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)