Segundas partes...

¿Se acuerdan del programa "Aqui no hay quien viva" del que he hablado tan elogiosamente otras veces en este diario? Pues tiene una segunda parte. 
Esto para los televidentes de estas latitudes no es nada nuevo -son programas realizados hace ya varios años-, pero para nosotros fue todo un descubrimiento. Tanto disfrutamos y aprendimos viendo la primera parte que en cuanto descubrimos la segunda, que se titula "Lo que se avecina", organizamos nuestro horario de modo tal que estuviesemos libres a la hora de su retransmision por Telecinco. 
Y nada, que ahi estabamos nosotros sentados frente a la tele a la hora exacta en que comenzaba el programa, dispuestos a disfrutar de lo lindo sin sospechar la gran desilucion que nos llevariamos. Porque si, nos llevamos una desilucion, y de las grandes. Encontramos muchos de los actores de la primera parte interpretando papeles muy parecidos en esta segunda, algunos actores nuevos y desconocidos para nosotros, y la agradable sorpresa de ver a los queridos personajes debatiendose en el caos que les es inherente en un edificio completamente nuevo y reluciente. 
Aquello en primera instancia nos causo muy buena impresion. La mejora evidente del nivel de vida de  nuestros los vecinos del edificio se sentia hasta gratificante... pero habia algo raro. Algo no funcionaba en esta segunda parte. Eran las mismas caras, si, pero habia algo muy ficticio en todo ese ir y venir escaleras-arriba-escaleras-abajo...Tardamos pocos minutos en darnos cuenta de que todos los actores (TODOS) habian perdido su vis comica y la estaban tratando de reencontrar infructuosamente alzando la voz. La nueva serie es una especie de competencia de gritos -a ver quien grita mas y mas fuerte-, acompañados de una retahila de malas palabras y comentarios soeces sin naturalidad... (Aplaudo que Luis Merlo (Mauri el gay de "Aqui no hay quien viva") no haya accedido a repetir su entrañable personaje en esta nueva version). 
En fin, que si la primera parte triunfo en nuestro gusto por ser una caricatura muy bien lograda de la realidad, esta segunda parte quedo completamente descalificada por ser una caricatura malograda de la primera caricatura, cada vez mas alejada de la realidad y sin asomo de comicidad ninguna.
A mitad del programa, uno de nosotros tomo los controles del televisor y sin decir una palabra cambio de canal. El otro no dijo nada, no hacia falta... habia sido una decision telepatica de comun acuerdo. 

Comentarios

  1. ¿Recuerdas?, segundas partes nunca fueron buenas.


    Saludos Pelusin.

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  2. Si, mi Malque. Esto no mas viene a confirmar la regla.
    Un beso!

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