Un día, dos gatos…
Suponíamos que después de quince días de ausencia tendría que haber pasado el Gatocalipsis (entiéndase por esto el Hologatuo o el fin de todos los gatos), pero encontrar al regresar que nuestros felinogreses seguían vivos y continuaban viniendo a recibir la Eugatistía ha resultado verdaderamente gatificante.
¡Alemaulla!
¡Alemaulla!
¡Purrfecto!
ResponderEliminarEl fin de todos los gatos!
ResponderEliminarJa ja
Pelusita
ResponderEliminarMe confieso amante de los gatos. Muero por tener un gato cartujo de pelo azul acerado.
Saludos gatunos
miauuu
ResponderEliminarGus-gato Pita me pide agradecerles todos los comentarios, que nos hemos divertido mucho con todos!
ResponderEliminarY a Marichhuy: que a nosotros tambien nos gustan los cartujos, como no!
Besos!
Para no romper el encanto gatuno del post: los felinogreses son francamente, gatofieles... ¡engatobuena y miau!
ResponderEliminarYo amo a los gatos
ResponderEliminartoda mi vida he tenido y han formado parte de mi historia
pero en este momento estoy triste proque se me perdió uno
me queda la esperanza de pensar que disfruta su libertad y es feliz en sus andanzas.
Besos