Mi mejor regalo.

Desde niña no veía yo un desfile de carrozas y bailarines como en los carnavales del Malecon de la Habana, allá por los años 80 del siglo pasado (dicho asi, estas tres decadas cobran mucha carga temporal, no?). Y hace unos pocos días, justo el día de mi cumple, camino a casa de un amigo me tropecé con la Cabalgata de los Reyes Magos en plena avenida Laietana de Barcelona, que viene a ser un desfile como aquellos de mi infancia, solo que esta vez había dulces en lugar de pintas de cerveza y las bailarinas llevaban mas ropa. Pero había carrozas, y luces de colores, y bandas de música (aunque no “Los Guaracheros de Regla”), y trajes de fantasía, y mucha alegría… Y yo empece a llorar.
No me lo pude explicar, no me lo quise explicar.

Comentarios

  1. Es la noche mágica!! No hace falta ser niño para soñar!

    Feliz domingo.

    Petons!

    ResponderEliminar
  2. Sip, Sonia, tienes razon. Fue una noche magica!
    Feliz domingo y feliz semana para ti!
    Petonets!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario