Una hora de silencio.

Proyecto 365, dia 279
Acabo de leer uno de los artículos más lindos que han caído en mis manos sobre Martí. Tengo el recuerdo de haberlo leído alguna vez, más bien, tengo el recuerdo de haber leído de punta a cabo el libro compilatorio en que está insertado y de cuyo nacimiento fui testigo, pero lo olvidé. ¿Cómo se puede olvidar algo tan deliciosamente escrito, tan sentido, tan original? Es un misterio.
De hecho, el misterio está en como este par de páginas trabajaron sutilmente en mí al punto de hacer míos sus argumentos. Fueron esos argumentos que creí propios los que me impulsaron a comenzar a leer a Martí fuera de toda academia. Fueron los argumentos que Luís Amado Blanco expone en su artículo “Una hora de silencio por Martí” los que me llevaron a abrir el blog en el ahora tengo el gusto de publicarlo para todos ustedes.
Como cada lunes, la buena lectura en este espacio queda garantizada.


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