martes, 6 de octubre de 2009

Sobre los cubanos.

Proyecto 365, dia 237


Hace mucho tiempo, cuando cursaba la secundaria… (Ejem! Este comienzo sonó como si tuviera mil años en las costillas. Creo que tendré que reconsiderar mi valoración del tiempo. Pero bueno, a lo que iba.)
Cuando cursaba la secundaria, cayó en mis manos un papel con cierto texto anónimo en el que se intentaba una descripción de los cubanos y mucho me impactó la veracidad escondida tras tantas ironías. A pesar de que no volví a leerlo, nunca lo olvidé. Fue mi primera toma de conciencia de que todas aquellas cosas que yo veía como normales, que formaban parte de mi día a día, que me fueron transmitidas desde la cuna, no tenían por qué ser consideradas de igual manera por el resto de los mortales.
Hace poco se me ocurrió buscarlo en Internet y al parecer no fui yo la única que tuvo semejante impresión, porque el texto en cuestión pulula en casi todos los blogs cubanos de la red. Ahora que lo vuelvo a leer, puedo decir que no estoy de acuerdo con todo lo que dice, pero en sentido general es bastante acertado.
Hoy pensé que sería bueno compartírselos, puesto que casi todos mis lectores son de otras nacionalidades, y a los cubanos que me visitan creo que tampoco les vendría mal echarle una ojeada. Aquí lo tienen:

Le preguntaban en una ocasión a un reconocido sabio “¿Qué es un cubano?” Su respuesta fue la siguiente:
"Ah... los cubanos... ¡Qué difícil pregunta!
Los cubanos están entre vosotros pero no son de vosotros. Los cubanos beben en la misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto y se ríen de la música. Toman en serio los chistes y hacen chistes de lo serio.
No se les ocurra discutir con ellos, jamás! Los cubanos nacen con sabiduría. No necesitan leer ¡todo lo saben! No necesitan viajar ¡todo lo han visto! Son algo así como el pueblo escogido... por ellos mismos.
Los cubanos se caracterizan individualmente por su simpatía e inteligencia y en grupos, por su gritería y apasionamiento. Cada uno de ellos lleva en sí la chispa de los genios y los genios no se llevan bien entre sí, de ahí que reunir a los cubanos es fácil, pero unirlos es casi imposible.
No se les hable de lógica, pues eso implica razonamiento y mesura y los cubanos son hiperbólicos y exagerados. Por ejemplo, invitan a uno a un restaurante a comer, no nos llevan al mejor restaurante del pueblo sino al mejor restaurante del mundo. Cuando discuten no dicen: No estoy de acuerdo contigo sino: Estás equivocado.
Tienen tendencias antropofaguitas. Así entonces, "¡Se la comió!" es una expresión de admiración y "comerse un cable" es señal de una situación crítica. Los cubanos aman tanto la contradicción que llaman "monstruos" a las mujeres hermosas y "bárbaros" a los eruditos. Los cubanos ofrecen soluciones antes de saber el problema. Para ellos nunca hay problema. Todos los cubanos saben lo que hay que hacer para eliminar el terrorismo, encauzar a América Latina, eliminar el hambre en África, pagar la deuda externa, quién debe ser Presidente y cómo cualquier país puede llegar a ser una potencia mundial.
Ellos no entienden por qué los demás no les entienden, cuando sus ideas son tan sencillas y no acaban de entender, por qué la gente no quiere aprender a hablar Español como ellos.
¡Ah... los cubanos... No puedes vivir mucho tiempo con ellos, pero es imposible vivir sin ellos. Ámalos, respétalos y déjalos ser CUBANOS!”


Sin embargo, no es esta la única descripción sobre la cubanía que he encontrado. Hace poco me topé en un libro con este poema, obra y gracia de Don Fernando Ortiz, que salió publicado alguna vez en la revista Albur del Instituto Superior de Arte de la Habana:

Para ser un buen cubano
Hay que ser un figurín,
El abanico de guano
Y en la solapa un jazmín.
Siempre estar bien afeitado,
Almibita derramar,
Y de buen oro grabado
Del cinto hebilla llevar.
Darle coba a las mujeres,
Prometer y no cumplir,
Gozar todos los placeres
Y de si mismo reír.
Resistir en la bebida,
En el constante rumbear,
De broma pasar la vida
Y vivir sin trabajar.


Hay otras muchas descripciones de mis coterráneos flotando por ahí, pero llama la atención que casi siempre se habla de los cubanos en términos simpáticos, en medio de bromas y chistes… Sin embargo, les aseguro, el cubano tiene también una dimensión completamente diferente, y esta que hoy les he presentado se me antoja más bien como la envoltura vistosa con la que nos cubrimos de miradas ajenas.

13 comentarios:

  1. La autocrítica, diría mi abuelo, es como curar una herida: si me la curo yo, no me duele tanto; o por lo menos, no le hago mucho escándalo.

    Me recordaste una escena de Shogun, en donde los protagonistas -hombre y mujer- comparten una bañera. Él no puede evitar, al tiempo que la contempla a ella, estar consciente de que ambos están desnudos. Entonces ella le dice (no es literal, pero es la idea): "La desnudez no es la intimidad que más importa".

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  2. Ivanius:

    Ojala y siempre fuera como dice tu abuelo. Mi experiencia es un poco diferente: la autocritica suele ser, en mi caso, la mas dura de todas (y aun asi pienso que soy muy suave en ocasiones).

    Memorable la escena de Shogun.
    Un beso

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  3. Pelusa!, no ha dejado de darme risa lo que acabó de leer, yo tuve un novio cubano, y sin animo de ofender, las dos lecturas anteriores lo describen exactamente como era. Sin embargo puedo decirte que lo que me gustaba de su grupo de amigos eran las largas conversaciones acerca de cine, libros y sobre todo música.
    Saludos pelusita.

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  4. NTQVCA:

    Es lo que digo, que tienen muchas semejanzas con la realidad, pero tambien carecen de ese subtexto mas profundo -gracias al cual sostenemos con gusto esas largas conversaciones- que son los que nos dan algo de base... Porque si somos realistas, con pura broma no se vive!
    Me alegra que te gustaran los textos.
    Un abrazo, I!!

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  5. A ver, me parece que los textos que nos has mostrado, Pelusilla, están construidos en lugares comunes del ser cubano, esto es, van a encajar porque siempre tendrán una realidad, o dos o más según quien los lea. No tengo problema con eso pero así es como se forman los estereotipos y nunca, necesariamente todos aquellos con una nacionalidad, comparten tantas cosas (¡por fortuna!) y creo que a pesar de ello, las diferencias son cosa buena. Te dejo muchos besotes.

    Por cierto, no estoy nada de acuerdo con Ivanius en su visión de la autocrítica: yo también suelo ser mi peor juez y suelo ser implacable y dolorosa, más por ser yo misma.

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  6. Palomita:

    A mi me parece, como le dije a NTQVCA, que llevan mucho acierto estos textos, pero tu tampoco dejas de tener razon: No todos somos asi, ni compartimos todo lo que aqui dicen, ni lo que aqui dicen es todo lo que somos...
    Por cierto, el texto de Fernando Ortiz es todo un hallazgo, por venir de este autor ya es algo a tener en consideracion teniendo en cuenta su profundo estudio de la cubania.
    La autocritica es tema para otro post. Soy de tu opinion!
    Besos, mi Paloma!

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  7. Yo tengo un par de amigos cubanos y creo que lo que acabo de leer es solo la descripcion de lo que una primera impresión nos puede decir de ellos....creo que para poder decir algo más de un cubano debería tenerse un trato más cercano y un poco más profundo

    Saludos

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  8. Me parecieron muy acertados los dos textos, y sí, es la imagen que tenemos de los cubanos. Como bien dices, seguro que se han omitido muchas otras cualidades estupendas, pero el tomarse las cosas con humor no es negativo, está muy bien!
    Así que os amamos, respetamos y nos gusta que seais CUBANOS!
    Besitos de los "CATALANES tacaños", jeje..

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  9. Hola Claudette:

    Justo es eso lo que digo.
    Y te lo dice una cubana! Je

    Abrazos

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  10. Querida Sonia:

    Es la imagen que de alguna manera ha trascendido de nos como nacion; pero tenemos, como dices, muchas otras cosas, tanto buenas como no tan buenas que no estan reflejadas aqui. Nuestra cara oculta.

    Besos!
    Y no creo que los catalanes seais tacaños; solo "previsores" ;)

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  11. NO conozco a ningún cubano.
    ¡Ah,si! ya conocía a uno.

    Y me hizo reir mucho, porque me dijo algunos chistes, pero más bien se portó serio.


    Es lo mismo cuando a los mexicanos nos pintan sentados, junto a un cactus y tapados con el sombrero.

    Y así no somos.

    Pienso que es lo mismo que les pasa a los cubanos.

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  12. Mi Malque:

    Es lo mismo.
    Pienso que todas las nacionalidades tenemos nuestro “arquetipo” ante los ojos extranjeros: los cubanos bailan, hacen chistes y toman ron y las cubanas tienen todas un cuerpazo de cuento (en ese sentido yo soy anti-cubana, jeje); los mexicanos comen chile y usan sobrerotes; los españoles son todos gorditos, llevan bigoton y usan una boina de medio lado…
    Y no tienes solo un amigo cubano. Yo también lo soy, y mi esposo, y Marita es medio cubana (sino, preguntale)… asi que ya somos varios.
    Un beso!

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  13. Me emociona mucho que me consideres tu amiga, Pelusa muchas gracias y salúdame a tu esposo por favor.

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)