martes, 21 de julio de 2009

Proyecto 365, dia 166: Sueño de universalidad.

Si, estoy leyendo a Julio Verne nuevamente. Es difícil no recaer.
Hasta ahora, dejándome llevar por su mano, ya hemos recorrido tres cuartas partes del globo en los medios más rápidos que hemos podido abordar: barcos y trenes de vapor. Claro que no todo ha salido como lo tenía planeado el muy inglés Phileas Fogg y hasta en elefantes me he visto montada a horcajadas sosteniéndome de la camisa del buen Passepartout.
Sin embargo, no han sido las aventuras tan ingeniosas que he encontrado ni los cometarios tan precisos sobre los adelantos tecnológicos de la época y ni siquiera la temeraria descripción que encuentro de ciudades y costumbres remotas –que el propio Verne nunca llegó a conocer personalmente- lo que más me ha impresionado del libro. Lo más asombroso para mi ha sido sentir detrás de estas paginas el espíritu global, mundial, terrícola por así decirlo del autor.
Para Julio Verne el mundo es un sitio cosmopolita por excelencia. El Oriente de Verne no es un mundo de orientales, ni Occidente de occidentales. En cada ciudad a la que llegan sus personajes siempre hay algo que puede representarlos. Nunca he visto que Passepartout o que el propio Fogg se sintieran en un mundo ajeno y diferente aunque estuvieran en la India, en la China, en el Japón o en los Estados Unidos. Bombay, Shanghai, Yokohama, San Francisco… no importa qué ciudad pisen, en las calles siempre encuentran personas de todas las nacionalidades, de todos los colores, de todas las culturas conviviendo mal que bien pacíficamente. Y esta especie de carnaval de naciones que hallan a su paso, lejos de hacerlos sentir incómodos en algún sentido, les permite moverse por el mundo como por su propia casa.
Es esta universalidad que me fascina en las páginas de Verne y con la que me identifico plenamente lo que me hace preguntarme si el sueño por el que hoy luchamos, “La Tierra para los Terrícolas”, no fue quizás su mas grande profecía intentando realizarse.

7 comentarios:

  1. Pelusa

    Creo que nunca lo había visto así, pero es cierto hay un espíritu de universalidad en esa vuelta al mundo. Me encantó como lo dices "carnaval de naciones"

    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Justo el mundo cosmopolita que nos pinta es lo que me gusta de él, la fascinación por los detalles...Pelusita, muero de tanto trabajo, nomás te paso a saludar.

    ResponderEliminar
  3. Marichuy:

    Es ese mismo espiritu el que me tiene atrapada...
    Un saludo
    __________________
    NTQVCA:

    No mueras, querida... Me encanta que pases de vez en cuando por aca...
    Un beso!

    ResponderEliminar
  4. Eso de la ciudadanía global me gusta... y lo de releer a Verne, más.

    Lo que no creo que él haya imaginado es que esa manera de universalizarse sin dejar el propio estudio llegaría a lo que ahora tenemos a través de Internet, sin desplazamiento físico. Que por otro lado es una ventaja para quienes tenemos el ansia de viajar pero no la disponibilidad económico-temporal. Más allá de eso, la posibilidad de aprender de otros siempre será atractiva, sin importar el medio utilizado.

    ResponderEliminar
  5. Pelusita: Yo creo más en lo cosmopolita del individuo, que en lo cosmopolita del mundo. Es el individuo quien tiene o no visión para insertarse en lo que no es es cotidiano, pero no por eso le resulta ajeno. Eso habla de espíritu de altura. Tuve un profesor... (jejejeje), que me enseñó que parte de ser culto es saberse adaptar. Besos.

    ResponderEliminar
  6. Ivanius:

    Tendria que leer mucho mas de el (apenas llevo dos obras) para asegurarte que no llego a atisbar algo de ese mundo virtual tan caro para nosotros.

    ______________________
    Marita:

    Es completamente cierto. Y estos personajes son cosmopolitas por excelencia... Cada dia me maravilla mas Verne!

    Lo de adaptarse siempre queda dentro de los limites de lo humananamente vivible, no?
    Besos!

    ResponderEliminar
  7. Pelusa:

    Hace como tres años volví y lo hice, y la sensación fue totalmente diferente, pues el enfasis en los detalles es algo por lo cual tengo cierta debilidad!

    un abrazo

    ResponderEliminar

Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)