martes, 19 de mayo de 2009

Proyecto 365, dia 105: Inauguracion de nueva taberna.

¿Se acuerdan del famoso café barcelonés “Els Quatre Gats”, donde solía reunirse la crema y nata de los artistas? Pues resulta que por acá hemos fundado una filial en toda regla y, dada la calidad de los productos que ofertamos, poco tardó en correrse la voz entre lo mas selecto de la sociedad que nos rodea. A continuación les presento a los clientes mas asiduos de nuestra taberna “Los cuatro gatos”.


No mas espero que los vecinos o la gerencia del edificio no protesten. ;)

9 comentarios:

  1. ¡Qué encanto de sucursal, Pelusa! Y suerte con la gerencia.

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  2. ¿Verdad, Paloma, que son encantadores? Y por suerte, tambien son tranquilitos... no dicen ni ji. He llegado a pensar que son mudos... (Lo cual es una suerte, porque las peleas -inevitables en toda buena taberna- son en silencio)
    Besos!

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  3. Nadie sabe cómo, pero la buena fama de los felinófilos cunde. Misterio tan sutil como la sonrisa de Cheshire....

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  4. Ya ves, Ivanius, me van atrapando en sus garritas...

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  5. Pero que aire de majestad tan sereno!!! Se les ve lo intelectual por encima de la pelambrera, jajajajajajajajaja. Un beso para cada uno y uno más grand epara tí.

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  6. Pues sin que se ofenda aquel afamado arquitecto catalan, a mi se me hizo más bonito este "cuatro gatos"

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  7. Marita, por aca mas de cerca se les ve carita, mas que de intelectuales, de mafiosos... jejeje Besos!

    NTQVA: Es que nosotros nos decantamos mas por lo natural, mas en la onda ecologista... Un abrazo!

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  8. Pues va a ser que no digo nada, pueden hacer el ruido que quieran. siempre que tapen todo el desorden que realicen.
    LA GERENCIA.

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  9. Eso, gerente Augusto, calladito! No se me vayan a espantar los clientes... jeje
    Besos!

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)