Proyecto 365, dia 83: Los dueños de la manada.


Chesterton tuvo como mascota alguna vez a un perro. Estoy segura. Sus pocas pero muy acertadas alusiones a estos animalitos que encuentro en sus obras entre curas inquisitivos y turcos charlatanes así me lo demuestran.
Solo alguien que haya convivido con ellos alguna vez puede darse cuenta de que los humanos somos, no los dueños del perro, sino un componente mas de su manada, y que una vez que han asumido el mando, el mundo girará a su alrededor sin lugar a dudas. Son ellos quienes nos permiten cuando y donde estimen conveniente, como si de una caridad se tratase, que compartamos parte de nuestra atención –que, por demás, les pertenece completamente- con otros humanos o animales. Ni uno solo de sus gestos es en vano, por el contrario, son calculados en detalles. Nos hablan con todo su cuerpo, incluso en la mas completa inmovilidad… Y no les estoy “favoreciendo” con cualidades humanas! Cualquier duda, pregúntenle a Chesterton.

Comentarios

  1. Aunque no puedo negar la inteligencia de los perros, me confieso más aficionado a la mística gatuna. Será que entre mis múltiples mascotas tuve mejor suerte con la felinidad.

    Por cierto, en el tema de los animales recomiendo una curiosísima novela (de Virginia Woolf) llamada "Flush" (en inglés, "Flush: a Biography"), que podría ser un antecedente de "El perfume" en otra tesitura.

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  2. La buscare sin dudas, Ivanius. No sabia que Virginia hubiera escrito algo sobre animales...
    Los gatos son muy bonitos, interesantes y son precisamente eso: misticos. Los perros son mas terrenales, mas como yo quizas.
    Gracias por la frecuencia!

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  3. Sip! Virgina escribió y después Hollywood hizo la peli, que no es ni la quinta parte del libro, para no variar. Yo fui de gatos durante mi rebelde adolescencia, eramos muy parecidos ellos y yo, después un día conocí un perro, lo conocí de verdad y me enamoré.
    Tengo la certeza de que nos sabemos ni un ápice acerca de cómo funciona el cerebro de los animales, pero algunos lo intuímos y lo agradecemos.

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  4. Es cuestion de gustos... Yo tambien tuve gatos alguna vez. Pero note una pequeña diferencia en su forma de ataque que me hizo decantarme por los perros: los gatos que tuve atacaron a mi madre y casi la mataron... ningun perro me ha atacado nunca.
    besos

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