Proyecto 365, dia 56: Armonizacion.

"La sabiduria eterna habla frecuentemente
en un lenguaje misterioso;
alma y naturaleza conversan juntas
mientras el hombre se queda sin habla, perplejo."
(Khalil Gibran)


“Nos vemos en los jardines del Palau Robert, a las 12 en punto”-había confirmado nuestro amigo el día anterior y con puntualidad japonesa (que dudo que sea inferior a la inglesa o la alemana), faltando cinco minutos para la hora acordada, entramos como un bólido en el amplio portal. Sin mucho esfuerzo encontramos los jardines: todos los que entraban se dirigían allí y no hicimos mas que seguir a la masa para desembocar, luego de un par de arcadas y enrejados, en un espacio abierto con piedritas y tierra en lugar de asfalto, y mucho verde en lugar de paredes.
Ya veníamos un poco impacientes en el tren, temiendo no llegar a tiempo, y literalmente corrimos desde la estación hasta el Palau, por lo que cuando entramos (¿salimos?) a los jardines parecíamos mas bien un par de locomotoras reduciendo marcha. Los niños que jugaban en la tierra se quedaron quietecitos, las conversaciones de los adultos se acallaron, y hasta los pájaros detuvieron su canto por un momento. Todos nos observaban con curiosidad. Buscamos a nuestro amigo con la vista y, como no le encontramos, nos sentamos en el primer banco que había libre al lado de la puerta. Poco a poco, todo a nuestro alrededor volvió a su ritmo. Los niños, curiosamente, fueron los últimos en reponerse de nuestra estampida.
Nuestro amigo tardó en llegar como media hora, pero para el momento en que por fin apareció, el jardín había hecho ya su trabajo con nosotros: estábamos tranquilos, relajados, disfrutando de la brisa que se dejaba sentir a ratos, sonriendo con cada trino que resonaba cerca. No nos habíamos movido de aquel banco, y así y todo, la naturaleza logró envolvernos en su aura y armonizarnos con el resto de sus elementos.

Comentarios

  1. Jajajajajaja! Me ha pasado, es como entrar a tocar a contratiempo en una orquesta, solo faltan los murmullos de "shh!", que bueno que más tarde encontraron la partitura correcta.

    ResponderEliminar
  2. Como ser un personaje intruso en el "Desayuno al aire libre" de Manet: Llegar a donde eres esperado en medio de un momento que no te pertenece, y permanecer allí para generar tus propios instantes inolvidables.

    ResponderEliminar
  3. Mara, Ivanius: Cada uno ha dado un diferente golpe, pero siempre en el clavo! Esa era justo la sensacion que queria transmitir... Sus imagenes son mas poeticas que la mia de las locomotoras, pero creo que captaron la idea, jajaja!
    Besos!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario