Proyecto 365, dia 46: Carroll -y su pipa- para todos los gustos.


Buscando otro libro en Internet, por esas casualidades del destino, me encuentro con un titulo “raro” de Lewis Carroll, muy diferente al mundo de Alicia pero igualmente “imaginativo”. Se trata de “El Abismo del tiempo”, y por mucho que busqué información sobre la época en que fue escrito, no aparecen datos por ninguna parte. Eso si, encontré en una nota biográfica la suposición-con-tintes-científicos de que el autor consumía drogas en sus procesos creativos, “aunque no hay ninguna prueba concreta”-termina la afirmación. (¿Qué les decía en el texto anterior?)
Viniendo de Carroll, me lancé a leerlo sin pensarlo mucho, sobre todo teniendo en cuenta que no es un texto muy largo, pero no puedo dejar de reconocer que quedé sorprendida desde la primera página. Narra una historia en el más puro estilo de ciencia ficción, con todos los elementos necesarios para ello: seres de otro planeta que pueden trasladar sus mentes a cualquier tiempo o lugar puesto que han dominado las leyes del universo… Nada, que me hizo regresar unos quince años cuando, en mi habitación en casa de mis padres, me dejaba fascinar por Isaac Asimov o Karel Çapek.
Aunque no he llegado al final, puedo contarles como nota interesante que, contra todo pronostico, este libro tiene ciertas similitudes con las creencias tibetanas sobre las Razas, concepto que –aclaro- no tiene nada que ver con la artificial clasificación racial por el color de la piel que conocemos hoy día. Se trata de la creencia de que antes del surgimiento del hombre, había otros seres que habitaban la tierra con características muy diferentes a las de los humanos. De hecho, no hubo solo una de estas civilizaciones sino varias y, si mal no recuerdo, creo que en los marcos de esta creencia, nosotros, los humanos, somos la cuarta de estas Razas. La que estuvo justo antes tenía como característica más notable el enorme tamaño corporal que podía llegar a alcanzar los 3 metros de altura… y es justo así como describe Carroll a sus “conquistadores”, e incluso les nombra “La Gran Raza”. Curioso, ¿no?
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Ah! Lo que no dice en la nota biográfica es dónde compraba Lewis Carroll lo que fuera que utilizaba para escribir así.

Comentarios

  1. Quedó ya en la fila de las próximas lecturas. Pronto lo comentaremos. ¡Saludos!

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  2. Me sorprende mucho la decsripción de esa lectura de Carroll. La voy a buscar. Es curioso como la vida personal d elos creadores a veces quiere colarse para influir en nuestros criterios. Nada que una buena lectura no pueda borrar.
    Un beso. Te debo una visita al video blog, pero el tiempo me come.

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  3. Hola Ivanius y Marita: Pues, ojala les guste el libro de Carroll. Ya lo termine, no es muy largo y "se lee facil". Resulto ser una mezcla rara de Lovecraft con Karel Capek, y unas piceladas de la logica-ilogica de Alicia, todo bien revuelto... Si les interesa este tipo de literatura, les gustara.
    Besos!

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