domingo, 8 de junio de 2008

Realidades paralelas

Hoy pensaba contarles que habia estado paseando ayer por Tokyo, especificamente por la zona de Ginza. Queria contarles esto, porque es uno de los puntos del plan de viaje que se quedaron sin realizar, y porque es una de las zonas mas lindas de la ciudad, por la que se disfruta caminar, sobre todo los fines de semana, cuando cierran de extremo a extremo una calle principal y la llenan de mesitas y sillas en las que siempre hay gente alegre, descansando, tomando algun cafe, riendose... Queria ponerles alguna foti que tome ayer pensando en publicarla para ustedes, porque en Ginza pululan los edificios con diseños atrevidos y fascinantes, algunos ondulantes, o con hoyos por toda la pared (como si fuera un gran queso), otros con formas sugerentes, a veces desafiando la gravedad hasta el limite de lo permisible... Queria contarles de las vidrieras de ensueño que te obligan a mantener los ojos pegados a ellas, en las que puedes ver desde enormes perlas negras o rosas, pasando por el ultimo modelo de Rolex, los fabulosos pañuelos Hermes, el ultimo diseño de bolsas Louis Vuitton... Y es que esta es la zona de las grandes marcas, el corazon de la moda en Tokyo. A mi, la verdad es que la moda no me ha interesado nunca mucho, pero no dejo de reconocer que es muy interesante moverte entre todas esas cosas que el resto del mundo valora tanto. De esas calles sale no solo la moda de Japon, sino del mundo. Los grandes diseñadores, antes de hacer sus desfiles en Paris o en otras partes, ya han probado su aceptacion en Tokyo...
Queria contarles la sorpresa que me lleve cuando entre en una de las tiendas, no una de una marca especifica sino solo un centro comercial, y al levantar -por simple curiosidad- una sandalia con un modelo muy parecido a las que yo calzaba en ese momento (que en Mexico compre por apenas 10 dolares), la etiqueta del precio se reia en blanco y negro de mi, haciendo relucir ante mis ojos aquellos numeritos: 36,400 yenes, o sea, 364 dolares!!!!!
Me complacia pensando como les iba a contar que despues de mucho caminar, al doblar de una esquina, me sorprendio la Estacion de Tokyo, cuando yo pensaba que estaba al otro lado del mundo, y que bonita me parecio en ese momento, irguiendose con el cielo azul de fondo, lo que lograba fijar tu atencion en el color rojo oscuro de los ladrillos de la fachada.
¡Que lindo me resulto ayer aquel paseo casual! No estaba planificado, estabamos en la ciudad por otras razones -no para pasear- pero decidimos regresar hasta la estacion no en metro, como siempre, sino a pie para disfrutar un poco de la zona...
Y yo pensaba contarles todo esto, intentar transmitirles con palabras todas las impresiones que recibi por cada poro en el camino, sin embargo hoy encontre una triste -y atemorizante- noticia en internet que me hizo cambiar de opinion: Ayer, justo a la hora en que nosotros haciamos el cambio de metro en la estacion de Akihabara para llegar a nuestro objetivo, fuera de la estacion, una cuadra mas adelante, un loco se bajaba de su coche y apuñaleaba a varias personas, quitandole la vida en el intento a ocho de ellas.
"Estoy cansado de la vida"-fue toda su explicacion.
¡Que diferente este japones, triste representante de la juventud actual, de aquellos otros, sus antecesores, que ante situaciones parecidas optaban por quitarse la vida ellos mismos! ¿Que ha pasado para que el cambio sea tan radical en la forma de pensar y actuar de los nipones? No pretendo explicarlo... no creo que pueda.
En todo caso, Japon ya no es lo que era.

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)