Vacaciones...Diversión

Bueno, ya me atrase en escribir, pero lo cierto es que hemos estado ocupadisimos. Y como las cosas del quehacer diario son iguales en todas partes, les contaré solamente la parte de la diversión.
Ahora está el Gus medio que de vacaciones (nunca del todo, ya saben), pero hemos aprovechado para pasear un poco, casi siempre bien acompañados con Ernesto y Jea. Hace un par de semanas, el domingo estuvimos en el Bosque de Chapultepec. Llevamos a sus perros, un par de chow-chow preciosos que se divirtieron de lo lindo junto con otros perros en los alrededores de uno de los lagos de este parque. Caminamos mucho, comimos chucherías... y hasta nos montamos Jea y yo en la montaña rusa!!! Qué impresión!!! Aún lo recuerdo y se me pone la carne de gallina. Es la experiencia más espeluznante que he tenido en los últimos años. Tardé en recuperarme de ella por lo menos dos días.
Y la semana pasada, el sábado nos fuimos al circo. La buena de Jea consiguió unas entradas con una amiga bailarina del espectáculo y pudimos disfrutar de esta maravilla. El circo se llama Tihany, y el dueño creo que es un polaco... Nos sacaron una foto, comimos maripositas y donitas, y nos reímos muchisimo. El circo no es nada parecuido al clásico circo que veíamos cuando niños, llenos de animales adornados con plumas y caminando en dos patitas... Es más parecido al ciro LeSoleil. Lo que se muestra es la espectacularidad del hombre en si mismo. Yo aplaudí con todas mis fuerzas para opacar un poco la indiferencia del público mexicano que, en su mayoría, pagaron una buena cantidad de dinero sólo para tomarse fotos a sí mismos y comer palomitas...
El domingo nos fuimos al cine, a ver Ocean's 13, la tercera parte de La gran estafa. ¿Buena? ¿Mala? ¿Poco creíble? Yo creo que en honor a los galanes que en ella aparecen (apreciables, disfrutables, degustables... de principio a fin), debemos guardar silencio.
El lunes, que terminé relativamente temprano del trabajo, Gus y yo nos fuimos a ver Duro de Matar, la cuarta parte de la saga. Una buena eplícula de acción, son todos los elementos que debe llebar una de su género, y que logra lo que debe lograr una de su género: mantenerte atrapado a la trama todo el tiempo.
Y ayer martes quedamos de nuevo con Ernesto y jea en vernos para resolver algo, y luego nos fuimos a comer a un restaurant japonés en la colonia del valle, en el sur de la ciudad. El lugar como tal no era todo lo equisito que suele ser un restaurant nipón, pero la comida... Ah, la comida!!! Esa era otra cosa. Contaba con el sabor tradicional japonés en todos los platillos que probamos. Muy muy muy muy buena!!!!
Terminando de comer, gus y yo nos fuimos nuevamente al cine. Esta vez, casi arrastrando al Gus, logré que entráramos a ver Ratatouille, y resultó ser la peli más tierna, delicada, hermosa, divertida... que veo en mucho tiempo. Claro que la recomiendo!!! Las ratas y la cocina, por lo general son elementos de sistemas diferentes, no pegan, pero esta rata en la mejor cocinera de París!!!






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