Mundo diferente

Bueno, hoy de nuevo nos fuimos a Texcoco. Ya no voy a contar más sobre esto, porque además de disfrutar e intensificar las emociones e impresiones ya experimentadas en las ocasiones anteriores, no hubo mucho de nuevo. Salvo...
Salvo todo lo que nos contaron sobre los últimos movimientos populares que han tenido lugar en ese lugar, y que tienen que ver directamente con los estudiantes de la Universidad Autónoma de Chapingo. Yo no entendí del todo bien, porque no me dieron todos los datos, pero ya había escuchado de un "problema" que hubo en otro pueblo que se llama Atenco.
El comienzo aparente, el detonador esta vez, fue que el 3 de mayo, unos vendedores de flores salieron a vender (me dijeron que con licencia) fuera de un mercado. La policía llegó, los reprimió y tomó a muchos presos. Pero la cosa no paró ahí.
En el fragmento que pongo debajo no aparece nada del subcomandante Marcos, pero creo que él estuvo también por ahí, y dejó aldeaditos los ánimos.
A mí en lo particular me impresionó mucho todo esto, sobre todo por verme en el lugar, en la universidad, de la cual salió hoy mismo en la mañana una marcha en apoyo a los presos y contra la represión policial. Esto yo nunca lo había visto en mi vida.
Para mí, este es un mundo completamente diferente. Son valientes los mexicanos.

Aqui reproduzco fragmentos de la noticia como salio en Internet:
San Salvador Atenco, Estado de México, 5 de mayo de 2006.- Alrededor de 400 detenidos -de los cuales sólo 109 han sido reconocidos y entre los que se encuentran tres heridos-, 18 desaparecidos y 5 mujeres violadas, se suman a los cientos de heridos, además de un joven asesinado como consecuencia de la brutal represión policíaca en contra de vendedores de flores de Texcoco y campesinos de San Salvador Atenco, perpetrada por la policía municipal, estatal y federal a partir del 3 de mayo. Estos datos fueron enviados a los miles de manifestantes que marcharon esta tarde en solidaridad con los pueblos de Atenco y Texcoco, por la presa política Gloria Arenas Ajís, desde su estrecha celda del penal de Santiaguito donde fueron trasladados la mayoría de los detenidos.
La angustia, el coraje y la indignación de miles de personas después de la violenta represión en contra de los productores de flores e integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), estallaron esta tarde en una larga marcha de protesta que partió de la Universidad de Chapingo hasta llegar a San Salvador Atenco. Las muestras de solidaridad también fueron expresadas por los manifestantes a través de consignas: “¡Atenco, hermano, el pueblo te da la mano!”, “¡Atenco, escucha, el pueblo está en tu lucha!”, “¡Atenco no es cuartel, fuera ejército de él!”, “¡Al pinche gobierno, no le gusta nuestro modo pero aquí se chingan: Atenco somos todos!”.
Sin contener las lágrimas varias mujeres campesinas de Atenco salieron a la carretera para aplaudir a la multitud que no cesaba de gritar “¡Jus-ti-cia !, ¡Jus-ti-cia ! , ¡Jus-ti-cia !” y “¡No están solos !”, “¡No están solos !”
Eran miles de personas, algunos calculan que rebasaban las seis mil, quienes de diferentes partes del país, sobretodo de las ciudades vecinas como el Distrito Federal, se movilizaron en apoyo a los pueblos de Texcoco y Atenco. Aparte de la delegación de la Comisión Sexta del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), encabezada por el Subcomandante Insurgente Marcos, marcharon por la carretera Lechería-Texcoco, cientos de estudiantes de la Universidad de Chapingo, de la Universidad Nacional Autónoma de México (se veían contingentes de varias facultades y de los Colegios de Ciencias y Humanidesdes –CCH´s-) y del Politécnico Nacional.
También marcharon por más de tres horas, integrantes de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ), el Frente Popular Francisco Villa Independiente (FPFVI), el Frente Nacional Campesino (FNC), la Coordinadora Nacional Plan de Ayala y la Promotora Nacional Contra el Neoliberalismo, entre muchas organizaciones más.
Desde la prisión, Gloria Arenas, acusada de pertenecer al Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), envió un comunicado en el que considera que la represión desatada en contra de los dos pueblos del valle de Texcoco es una agresión directa contra La Otra Campaña y el movimiento civil y pacífico que encabezan las diferentes las luchas locales, enlazadas a través del recorrido de la Comisión Sexta del EZLN desde que salió de Chiapas en el mes de enero.
El Delegado Municipal de Atenco, fue el primero en tomar la palabra durante el mitin. Fue directo: “no estamos de acuerdo con que (los policías) entraron a las casas, destrozando las cosas; golpearon a las señoras y no tuvieron respeto por los niños”.
Otro vecino de San Salvador Atenco, narra indignado durante una conversación en la calle, que el 4 de mayo, desde las 7:00 de la mañana, unos 3 mil agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP) y de la policía estatal, irrumpieron violentamente en varios domicilios de Atenco. En el operativo participó un helicóptero que sobrevoló casi a ras de las casas y en el que viajaba un hombre enmascarado que era quien señalaba los domicilios a los que ingresaron por la fuerza.
Este vecino viajaba en una bicicleta pero al percatarse del peligro que representaba continuar su camino, regresó a su casa y desde el techo presenció la salvaje golpiza que los policías propinaron a un grupo de estudiantes que se refugiaron en la casa de enfrente.
Relata que eran unos 20 jóvenes, al parecer, universitarios que habían acudido al auditorio zapatista que tienen los atenquenses en el centro del pueblo para manifestar su solidaridad con los agredidos. Se presume que los jóvenes planeaban correr hacia un lote baldío que hay detrás de dicho domicilio. Sin embargo, unos 50 elementos policíacos rompieron la puerta de la casa, introduciéndose violentamente.
Sacaron a todos los jóvenes, hombres y mujeres y los tiraron al piso, cubriéndoles el rostro con sus propias camisetas. Algunos los mantuvieron en cuclillas. A todos los formaron en línea. Uno de los policías comenzó a contarlos golpeándoles la cabeza con una macana. Al terminar decía: “¡Ay, me equivoqué, vuélvelos a contar !”, indicándole a su compañero que repitiera la operación para que al final, el otro también expresara que no sabía contar y que debería ahora contarlos en orden descendiente, golpeándolos con toda su fuerza y saña. Los detenidos, sobretodo las jovencitas, pedían a gritos que cesaran los golpes pero en lugar de hacerles caso, los policías los pateaban sin piedad, gritándoles: “¡Cállense, cabrones revoltosos!”.
“A muchos ya los habían desmayado y los seguían golpeando”, lamenta el vecino quien calcula que este operativo se prolongó hasta las 2:00 de la tarde. “Si hubiera llegado el número de gente que llegó hoy, hubiéramos salido todos de nuestras casas pero éramos muy pocos. Además, cuando los policías vieron que nosotros éramos testigo de lo que estaban haciendo, nos apuntaron con las pistolas de gas lacrimógeno y nos ordenaron que nos metiéramos porque de lo contrario iban a venir por nosotros”.
La fuerza bruta de la policía enmudeció temporalmente este pueblo. Muchas casas y negocios destrozados mantienen las puertas cerradas. Durante el acto donde concluyó la marcha, una mujer de edad avanzada, se quejó sollozante de la barbarie cometida por los policías bajo la orden de los gobiernos de los tres niveles, pues su hijo se dirigía a trabajar cuando fue detenido, al igual que muchos de los que hoy se encuentran encarcelados. “Las madres sufrimos. Tenemos coraje y dolor”, estalló otra mujer quien dijo que su hijo solo salió a ver lo que ocurría en la calle cuando se lo llevaron.
A parte de realizar movilizaciones de protesta que contemplan marchas y bloqueos de carreteras en todo el país, varias organizaciones realizarán plantones enfrente de la cárcel de Máxima Seguridad de Almoloya de Juárez, donde se encuentra detenido el dirigente del FPDT, Ignacio del Valle, así como frente a las instalaciones de la prisión de Santiaguito donde hay cientos de detenidos más.
A los canales televisivos de Televisa y TV Azteca, quienes únicamente transmitieron imágenes de los policías golpeados, dando una impresión de que éstos eran víctimas de la “irracionalidad” de los pobladores y cuyos presentadores de noticias incitaron y aplaudieron una intervención mayor de la policía, América del Valle advirtió: “su veneno no nos matará”.
La jovencita, sobre quien pesa una orden de aprehensión, agradeció desde algún lugar del país, “al pueblo de México”, la respuesta de solidaridad frente “a los criminales de arriba” de quienes demandó “la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos, la presentación con vida de los desaparecidos y que salgan todas las fuerzas policíacas de Atenco y Texcoco”.

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