jueves, 4 de diciembre de 2014

Dos años ya

A veces a la tristeza le da por implantarse. Llueva o no, haga frío o calor, todo parece gris en torno nuestro. Se pierden los estribos por cualquier nimiedad, y si lo que estás haciendo de pronto sale mal terminas llorando y sintiendo que no hay otro modo de existir en ese momento más allá del llanto. No hay sosiego. Puede que la causa real de todo esto esté en las sombras, pero ¡ah! el inconsciente no perdona.

Dos años es mucha ausencia.

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)