sábado, 24 de mayo de 2014

Fábula

Dicen que el mundo es una esfera enorme
con tierras, mares, desiertos y ciudades.
Mas, díganme, ¿a mí de qué me valen?
No los alcanzo con mis alas torpes.

Tampoco es que lo haya intentado,
no estoy hecha con fibra de viajera.
¿Acaso es más verde la otra hierba?
¿Tiene mejor sabor que lo encontrado?

¿Y quién se aventura a esas andadas
teniendo por aquí casa y comida?
¿Para qué arriesgarse en esta vida?
No está garantizado ni el mañana.

No alcanzo a ver más allá del palmo
que sobrevuelo una, dos, cien veces...
¿Puedo saber si hay de veras algo
detrás de aquella línea de cipreses?

Pero, ¿qué es este nuevo olor que siento?
¿Qué extraña flor me envía así su aroma?
Tiemblan mis alas... La inquietud se asoma.
¡Ya voy, mundo! ¡Ya remonto el viento!





Licencia de Creative Commons

3 comentarios:

  1. Hermosa Fabula, Escribes muy bien Elena

    ResponderEliminar
  2. Coincido con Christian, muy bien!
    Besos!

    ResponderEliminar
  3. Chicos, un par de comentarios más como esos y terminaré por creérmelo, jajaja! Gracias!

    ResponderEliminar

Dime lo que piensas y te diré quién eres.

Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)