jueves, 13 de marzo de 2014

Indolencia


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Me pregunto si ellos lo sentirán. Yo puedo casi verlo y no me ufano de ser especialmente sensible. Las plantas se apartan a su paso. Los árboles se estremecen y callan. Las más pequeñas briznas de hierba se quedan quietas, temerosas. Quisieran ser invisibles, lo sé, lo siento. Quisieran pasar inadvertidas ante su mirada. Ellos avanzan con sus botas enfangadas, sus sierras apagadas, sus voces despreocupadas, y una mezcla de temor y odio se va levantando a su alrededor. Me pregunto si se dan cuenta del silencio profundo que los acompaña, de cómo hasta la tierra se resiente de soportar su peso. Pero no, no lo creo. De saberlo, temieran.


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6 comentarios:

  1. :( temieran y quizá, se compadecieran.

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  2. Pero no saben, Miriam. Y no se compadecen. :(

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  3. terminaremos destruyendo todo, un día todos se esconderán y no los volveremos a ver y lamentaremos pero no volverán

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    Respuestas
    1. Si es que sobrevive alguno, Christian, y si sobrevivimos nosotros.

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    2. Un destino muy oscuro si, pero al final veremos la Luz, aún hay esperanza.

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    3. Auch! Miriam, sé que hay quienes lo dudan. :(

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Dime lo que piensas y te diré quién eres.

Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)