martes, 31 de diciembre de 2013

Brindis de año nuevo


El tiempo no nos deja más opciones
que celebrar su paso inexorable;
mejor con alegría, y no es en balde:
aprendimos a danzar con sus canciones.

Ya estás aquí, año nuevo, en pocas horas
celebraremos la ilusión del cambio.
Mañana volveremos al sensato
ir y venir del ocaso y de la aurora.

Nada habrá cambiado, no bajo este cielo,
salvo la luz del sol, siempre naciente;
y el viento, el frío, el río y su corriente,
la impermanencia, mi rostro y su reflejo.

Nada será igual ya desde el alba, 
salvo la falta de palabras en mis labios,
la ambición de ahondar en textos sabios,
y el calor de su abrazo en la mañana.



__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

lunes, 30 de diciembre de 2013

De un paquete bien envuelto

Ursula K. Le Guin
(crédito de imagen)
"(...) no hay nada aquí, nada más que los Estados y sus armas, los ricos y sus mentiras, y los pobres y su miseria. No hay modo de actuar honestamente, con el corazón limpio (...). No hay nada que uno pueda hacer en que no intervenga el lucro, y el miedo de perder, y el ansia de poder. No es posible darle a alguien los «buenos días» sin tener presente cuál de los dos, usted o el otro, es el «superior», o tratar de demostrarlo. No puede actuar como un hermano con la gente, tiene que manipularlos, o mandarlos, obedecerles, o engañarlos. No puede tocar a otra persona, pero sin embargo no lo dejan solo. No hay libertad. Es una caja... (...), un paquete guardado en un hermoso envoltorio de cielo azul y prados y bosques y grandes ciudades. Y usted abre la caja, ¿y qué hay dentro? Un sótano negro lleno de polvo, y un hombre muerto. Un hombre a quien le ametrallaron la mano porque la tendía a los otros. He estado en el Infierno por fin."

Fragmento de Los desposeídos.
__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Lluvia de invierno

Crédito de imagen (modificada)
Alzo los ojos, la veo, me sorprende
cayendo suave, insospechadamente.
No son gotas aisladas, es lluvia constante.
No la sentí llegar.
No hace ruido al caer.
Lluvia fría, ligera, esponjosa casi,
no se conforma con mojar la piel.
Lluvia que cala el día gris hasta su centro
o quizás desde él.
Lluvia muda, acalla el mundo a su paso,
reclama en sus dominios el silencio.
Los árboles, quietos, esperan que termine,
no se agitan, no susurran, no suspiran.
No es este el flujo veraniego que agradecen,
es la lluvia de invierno que
gota a gota,
callada,
los doblega.


__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

martes, 24 de diciembre de 2013

Ese punto de mi alma


El café de hoy no alcanza
ese punto de mi alma
que prefiere el silencio,
que mantiene la calma.

Ni las letras lo logran
cuando no las comprendo.
No resuena la historia,
no se mueve el cerebro.

Sólo llega la música;
voces en mis oídos
susurran mil verdades,
realidades, sentidos...

No hay dos días iguales.
No hay tristeza, sonrisa.
Sólo hay calma aquí dentro,
sólo una luz tranquila.


__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

domingo, 22 de diciembre de 2013

De la Navidad, la lotería y algo más.

crédito de imagen

Las iluminaciones de la ciudad ya no me encandilan como antes, cuando las veía por primera, segunda o tercera vez. Me siguen gustando las decoraciones navideñas, un poco menos ahora que el diseño de líneas estilizadas le va ganando la partida a la tradición; aunque he de reconocer que la impresión de estar caminando dentro de una película sigue siendo la misma, un poco más ahora que la realidad va perdiendo inexorablemente su autenticidad a golpe de una globalización que no implica hacernos semejantes los unos a los otros, como pudo pensarse en sus inicios, sino todos iguales a los cánones de belleza y felicidad que establecen la televisión y la propaganda. Me sigue gustando ver las calles iluminadas, sí, pero ya no me creo que todos bajo esas luces son felices.

La Navidad, sin embargo, siempre es una época de alegres remembranzas. Al menos lo es en mi caso, y sobre todo desde hace unos cuantos años cuando dejamos de hacer fiestas en familia para comenzar a extrañarlas. En las Navidades de mi memoria en la isla no había luces en las calles ni arbolitos decorados salvo en algunas pocas casas, pero todo el que podía se esforzaba por darle una nueva capa de pintura a su hogar para comenzar el año con un sentimiento de renovación; no se cantaban villancicos ni canciones alegóricas a las fechas, pero no faltaba la música alegre en cada calle; no se comía pavo como ahora se ve en todas partes, ni se hubiera aceptado en ninguna mesa que se respetara teniendo el típico lechón asado que tanto se disfrutaba; no se intercambiaban regalos sino alegría en aquellas grandes comidas de familia reunida, donde cada ausencia era notable y dolorosa.

Este año en particular y gracias a la prolongada crisis, estas fiestas en España han venido marcadas por la lotería, desde el desacertado anuncio de la lotería nacional -y la aparición en él de grandes artistas como Monserrat Caballé y Raphael, que hasta ahora no me explico- hasta la triste estadística que muestra que en esta ocasión tres de cada cuatro españoles han comprado un boleto, sin olvidar el "árbol" de la Plaza del Sol en Madrid: un cono de metal dorado con bombos de lotería como único tema decorativo.

No condeno la lotería; en la isla también se jugaba. Estaba prohibido y creo que lo sigue estando pero la gente nunca renunció al sueño de ganar dinero fácil. No había lotería, lo que había era algo llamado "la bolita", una charada con influencia china en la que se usaban para el premio los números ganadores de los sorteos hechos en otros países y captados por radio. A cada número del 1 al 99 se le atribuían uno o varios significados en ese sistema, y la gente solía asociar sus sueños a esos significados para escoger su número.

No recuerdo cómo se jugaba, sólo recuerdo a mi madre anotando una vez por semana sus números en un papelito y dándoselos con algo de dinero a quien pasaba a recogerlos. A veces ganaba algo, a veces no. Creo que lo que más le gustaba era la incertidumbre del jugador y la camaradería que se generaba al salir a la calle y preguntarle a cualquier vecino qué número había salido. Todos jugaban, como ella. Todos formaban parte de un mismo organismo oculto y excitante.

Mi padre también jugaba pero en él había algo distinto: mi padre jugaba no para ganar dinero sino para realizar sus sueños. Como buen sagitario que era, siempre vivió construyendo castillos en el aire. Hacía miles de planes y jugaba a veces para poder realizarlos. Incluso cuando vivió varios años en otros países también jugó, a su manera tranquila y moderada. A él no le ganó nunca la idea del dinero, no era ese su objetivo. Mi padre nunca perdió la ilusión.
__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

sábado, 21 de diciembre de 2013

El punto de partida.

crédito de imagen

"Para Shevek el retorno siempre sería tan importante como la partida. Partir no era suficiente, o lo era sólo a medias: necesitaba volver. En aquella tendencia asomaba ya, tal vez, la naturaleza de la inmensa exploración que un día habría de emprender hasta más allá de los confines de lo inteligible. De no haber tenido la profunda certeza de que era posible volver (aun cuando no fuese él quien volviera), y de que en verdad, como en un periplo alrededor del globo, el retorno estaba implícito en la naturaleza misma del viaje, tal vez nunca se hubiera embarcado en aquella larga aventura. Nunca navegarás dos veces por el  mismo río, ni volverás jamás al mismo punto de partida. Shevek lo sabía bien, ese principio era la base de su concepción del mundo. Más aún, a partir de él, del reconocimiento de la transitoriedad de todas las cosas, había desarrollado una vasta teoría según la cual la eternidad se manifiesta plenamente en aquello que más cambia, y tu relación con el río, y la relación del río contigo y consigo mismo es a la vez más  compleja y menos inquietante que una mera carencia de identidad. Puedes volver al punto de partida (...) siempre y cuando comprendas que el punto de partida es un lugar en el que nunca has estado". 

Ursula K. Le Guin, Los desposeídos 


__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

martes, 17 de diciembre de 2013

Reflejo

Landscape with a Solitary Traveler
por Yosa Buson (crédito de imagen)
El cristal de mi ventana 
no siempre está limpio, abierto.
Hoy es el reflejo gris 
del paisaje que no muestro.

Monocromática yo
en ropa, alma y cabellos,
como el mundo que recrea
el pincel chino, el maestro.

No conoce otros colores
más allá del gris y el negro.
No llueve en esos paisajes;
tampoco llueve aquí dentro.

Es el blanco lo que importa
en un paisaje señero:
lo no visto, lo vacío,
la luz creadora, el silencio.

El sol sigue imperturbable
su camino por el cielo.
¡Qué importa que a mi ventana
hoy no alcance su reflejo!



__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Un chico de esos

Era un chico de esos, delgados que van todo de negro. Ya saben. Gorro de invierno negro calado hasta las cejas, negras y muy pobladas. Aro plateado, encajado como ojete en el lóbulo de la oreja. Camiseta negra medio ajada, medio oculta dentro de una chaqueta de piel negra, también ajada. Jeans negros con una cadena plateada colgando de un bolsillo, ajustados más allá de lo posible. Botas enormes, de piel negra, tachuelas plateadas, suela de al menos cinco centímetros de alto.
Era un chico de esos que iba en el tren, ya saben, tirado en el suelo al lado de las puertas dificultando el paso, leyendo atentamente a Ortega y Gasset, sus "Estudios sobre el amor".
Sí, era un chico... ¿de esos?
__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Junto a la ventana

Los encantos del invierno
entran por mi ventana:
el sol, que ya se extiende
hasta la habitación;
calienta  pies y piernas,
hace brillar las alas
del insecto que busca
escapar de prisión.

Un gato se baña
indiferente a todo,
al ladrido del perro,
al sonido del viento,
al balido de un ciento
de ovejas y de cabras
que siguen cabeceando
a su amo, el pastor.

Cierra ahora los ojos,
entretente un instante
y todo se habrá ido
en pos de su silbido:
las ovejas, las cabras,
el perro y hasta el gato.

Sólo el insecto insiste
en escapar de un sueño;
en la tierra persisten
la huella y el silencio.

El sol ya no calienta
como hace un momento.


__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Parecía Shakespeare...

"¡Oh muerte fría, fría, rígida y atroz, eleva aquí tu altar y vístelo con esos pavores que sólo a ti obedecen porque este es tu reino! Pero en tus terribles propósitos no podrás volver odioso un solo rasgo ni tocar un solo cabello de los rostros amados, honrados y reverenciados. Y no es porque la mano sea pesada y se desplome al soltarla, ni porque se hayan parado los pulsos y el corazón, sino porque era una mano abierta, generosa; fiel; porque era un corazón valiente, cálido y tierno; porque el pulso era un pulso de un hombre de verdad. ¡Golpea, sombra, golpea y verás cómo manan de la herida sus buenas obras para sembrar en el mundo vida inmortal!" 
"Oh cold, cold, rigid, dreadful Death, set up thine altar here, and dress it with such terrors as thou hast at thy command: for this is thy dominion! But of the loved, revered, and honoured head, thou canst not turn one hair to thy dread purposes, or make one feature odious. It is not that the hand is heavy and will fall down when released; it is not that the heart and pulse are still; but that the hand was open, generous, and true; the heart brave, warm, and tender; and the pulse a man’s. Strike, Shadow, strike! And see his good deeds springing from the wound, to sow the world with life immortal!"

Charles Dickens, Cuento de Navidad

Crédito de imagen



__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

jueves, 5 de diciembre de 2013

De los placeres del alma

Hay cosas que me gusta mucho hacer. Quedarme leyendo un rato después del desayuno es una de ellas. No siempre se puede, claro. Sin contar ya esos días ocupados en que hay que salir corriendo, hay otros en los que a pesar de estar en casa la mente no tiene suficiente poder de concentración para la lectura. Pero hay otros días en que lo logro, y esos momentos son lo más cercano a la perfección que conozco: junto a un café o un té en su defecto, un asiento cómodo y un buen libro, mejor en papel, el resto del mundo tiende a desaparecer. No importa si es en un jardincillo privado, en un soportal con vistas al Mediterráneo o en mi pequeña estancia de todos los días. Todo es mero decorado cuando la mente logra encontrar su camino entre las letras.



_____________________
Otras divagaciones sobre este mismo tema:

Sigue siendo un placer
Mi espacio ritual

__________________________________________
Licencia de Creative Commons  Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)