sábado, 30 de noviembre de 2013

Réquiem



Tenía veinticinco años —dice el verdugo
esclavo de voluntades ajenas
que no escatiman resoluciones,
asalariado al servicio de órdenes
que no cuestiona,
que no puede cuestionar:
tiene una crisis que bandear,
una familia que mantener,
un trabajo que conservar.

¡Veinticinco años! —repite con cierto orgullo
sin borrar su sonrisa.
No entiende mi ceño fruncido,
ni la mezcla de enfado y temor
en mi voz —¡Dios te perdone!—,
ni el dolor en mi ojos.
Hoy, como mañana hace un año,
ha sido cortada la vida
del abeto más hermoso
que protegía esta tierra.


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1 comentario:

  1. Es tan triste ver árboles cortados, es algo que nunca he podido aceptar :(

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Dime lo que piensas y te diré quién eres.

Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)