lunes, 16 de abril de 2012

Remedios contra el desasosiego nocturno.

A veces tengo días en los que me siento muy mal cuando llega la noche porque tengo la impresión de que no he hecho nada, de que mi día ha pasado en balde, de que he desperdiciado toda una jornada que ya no regresará jamás. Como ayer, por ejemplo. Antes solía irme a la cama con esta impresión, y no hay nada tan molesto, así que decidí buscar soluciones y esto es lo que he encontrado hasta ahora.

  1. Escoger bien a qué le dedico mi tiempo. Sucede que muchos de estos días he estado "ocupada" de la mañana a la noche, pero una mirada en retrospectiva medianamente objetiva me revela que en realidad no he hecho nada, al menos nada de lo que considero importante. ¿En qué he estado ocupada entonces? Pues en nimiedades: revisar el correo, leer una noticia que me llame la atención, compartir una foto simpática en facebook, revisar de nuevo el correo... y así. Nimiedades que no demoran mucho por sí solas ni tampoco aportan mucho (y es lo peor), pero todas juntas acaban por ocuparme el día entero. Por lo tanto, no se me ocurre nada mejor que priorizar lo que realmente quiero hacer por encima de todo esto, pero es un tema este de las prioridades que resulta ser bastante complejo. 

  2. Empezar un diario de agradecimiento. Cada noche, me siento por unos minutos y escribo en un cuaderno las bondades que he recibido en el día y doy gracias por ellas. Esto es especialmente efectivo en aquellos días, que también los hay, en que más que inútil me siento un poco "en baja", con los ánimos caídos. 

  3. Anotar minuciosamente todo lo que he hecho durante el día. Sin obviar nada, por cotidiano o simple que parezca. Ayer, por ejemplo, mi lista lucía así: 
Hacer el desayuno, desayunar y fregar
Alimentar a los gatos
Revisar el correo, facebook, etc.
Buscar, descargar e instalar un programa que necesitaba.
Buscar, descargar e instalar un segundo programa, porque el primero no funcionó.
Revisar el correo, facebook, etc.
Arreglar un pantalón.
Hacerme una cinta nueva para el cabello.
Comer.
Revisar el correo, facebook, etc.
Leer un par de páginas de Saramago.
Regar la planta de albahaca.
Hacer ejercicios.
Ducharme.
Cenar.
Ver la TV.

Estos listados me ayudan a ver que, efectivamente, mi día ha estado muy ocupado y que en realidad no ha sido del todo improductivo. Pero también me muestran cómo podría haberme ocupado mejor, a qué pude haberle dedicado menos tiempo, qué otras cosas pude haber hecho en su lugar. Sin dudas, después de poner en negro sobre blanco estos listados me siento un poco mejor y me voy a la cama sin tanto cargo de conciencia, pero no resuelven del todo el problema. Lo que sigue, entonces, tiene que ver con las prioridades... y esto amerita una nueva reflexión. 

¿Ustedes también sienten ese desasosiego al terminar ciertos días? ¿Qué se los ocasiona? ¿Qué hacen para resolverlo? 

10 comentarios:

  1. Yo no siento desasosiego, pero sí sé que la reflexión nocturna es ineludible, no lo anoto como haces tú pero hago un recuento de lo que hice en el día, de lo que estuvo bien, de lo que estuvo mal, de lo que dejé de hacer por falta de tiempo, de memoria o de ganas.
    Planifico lo del día siguiente y me quedó dormida sin haber pasado de la hora del baño :)

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    1. Eso es haber aprendido algo en la vida, Miriam. No todo el mundo se da cuenta de su importancia, la de la reflexion nocturna.
      A mi aun me falla un poco lo de hacer planer para el dia siguiente, o para el mes o el año siguiente. Sobre eso quiero escribir mas adelante.
      Besos!

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    2. Yo creo que aprendemos mucho con las reflexiones nocturnas, recordamos como viendo una película y podemos sacar muchas conclusiones, creo que todos deberían hacerlo.
      Si te diste cuenta yo dije que planifico lo del día siguiente, pero en realidad sólo llego a la hora del baño, lo que significa que cuando salgo a caminar a las 5 de la mañana es cuando realmente "ordeno" mi día, aunque claro en el trabajo muchas veces se cambian los planes y he ahí la satisfacción o insatisfacción de un día productivo :)

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    3. Yo tengo que trabajar sobre esto de los planes, Miriam. Parece facil pero no se por que se me hace siempre tan dificil. Cuando tengo que hacer cosas del hogar (lavar, limpiar...) si que es facil planear el dia, pero cuando se trata de estudios, lecturas y otras actividades similares me cuesta organizarme. Como te dije antes, quiero dedicarle un post a esto, solo por darme el gusto de sentarme a reflexionar seriamente sobre el tema y hallar que es lo que me falta.
      ¿¿¿Caminar a las 5 de la mañana??? ¡Sorprendente!
      Besos!

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    4. Bueno Pelusa, tal vez la diferencia es que mi trabajo es muy rutinario, no hay mucho para escoger, jaja, cuando era una estudiante tenía mucho esos conflictos, porque me proponía estudiar, leer, hacer tareas y terminaba o en la computadora (redes sociales) o con la TV, y al hacer el recuento del día terminaba con un sentimiento de culpa que tenía que expiar los viernes porque el sábado lo pasaba completo en la U :)

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    5. Si, la rutina ayuda en ese sentido. Sobre el resto, tengo que analizarlo bien.
      Abrazo!

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  2. Yo sí siento desasosiego y eso es lo que no me deja salir de la depre...Mi lista es de los pendientes por hacer y me tranquiliza ir borrando cosas XD... igual, hay cosas que me dan desasosiego, pero salen de mi control...No puedo hacer nada para cambiarlas =/

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    1. Emma, por eso yo busco soluciones, porque me niego a caer en la depre!!!
      Una solucion para la lista de pendientes es desglosarlos en pequeños pasos. Incluye en tu lista lo que debes hacer para conseguir terminar los pendientes. Algo asi:
      Pendiente 1: paso 1, paso 2, paso 3...
      Pendiente 2: paso 1....
      A veces no hacemos las cosas porque nos parecn demasiado complicadas, o que llevan mucho tiempo, pero si las dividimos en pequeñas cositas, engañamos al cerebro y ya no parece tanto. Ademas, al ir borrando los pequeños pasos cada vez los estados de tranquilidad seran mas y mejores!
      ¿Que te parece?
      Besos!

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  3. uf, menos mal, yo también lo siento, en especial desde que trato de aplicar algunos de los principios que mencionan en "el secreto" sobre amarse uno mismo, si no ando esclavizada tras mis hijos recogiendo tooooodo lo que dejan tirado me parece que no he hecho nada productivo, y que hay de hacer lo que me gusta?, como leer o ponerme mascarillas y arreglarme las uñas, ya ves elenita que tooodos tenemos nuestros pequeños monstritos bajo la cama, mil besos

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    1. Vilma, dejame contarte que en mi casa la unica regada era yo. Nunca vi a mis dos hermanos mayores dejar nada fuera de lugar. ¿Y sabes como mi madre me hizo entrar en razon? Un dia me llevo hasta donde estaba mi reguero y me dijo: "Si no lo recoges tu, lo tengo que hacer yo porque aqui no hay nadie mas. Y yo no soy tu criada!". ¡Remedio santo! A lo mejor el truco te ayude!

      Me encanta que estes leyendo el secreto y tratando de aplicarlo. Yo creo que da resultados de verdad.

      A los monstruos bajo la cama no hay que temerles. Pero son los zapatos!! jajaja
      Besos!

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)