domingo, 5 de junio de 2011

Familiaridad y bonanza de las letras.

Hay obras que nos rondan durante toda la vida y uno ni siquiera se da cuenta de cuán adentro las lleva hasta que por un azar cualquiera llegan a tus manos. No haces más que pasar la vista por las primeras líneas y ya te suena todo tan familiar, tan cercano:
¡Cuán gritan esos malditos!
Pero ¡mal rayo me parta
Si en concluyendo la carta
No pagan caro sus gritos!
¡Cuántas veces no habré yo escuchado, o incluso repetido esos versos sin saber siquiera de donde provenían! ¿Y que me dicen de estos otros?
“Doña Inés del alma mía”
¡Virgen santa, que principio!
¿O del más clásico de los cuartetos amorosos?
¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,
Que en esta apartada orilla
Más pura la luna brilla
Y se respira mejor?
Seguramente ya están sonriendo conmigo. Si, acabo de leer a José Zorrilla. Menos no podía hacer, después de haber visitado en Valladolid la casa natal del autor y de haberme llenado un poco con su espíritu en ese viaje. Encontré en la biblioteca un pequeño tomo con dos de sus obras, el Don Juan Tenorio y otra titulada El Capitán Montoya. Ambas, como dice en el prólogo, corresponden a su período “donjuanesco”. Ambas escritas en verso, aunque la primera fuera una obra para teatro y la segunda no. Ambas bien contadas y un tanto semejantes: un apuesto y mujeriego galán por protagonista, dos (o mas) doncellas prendadas de sus palabras, una escena sobrenatural que cambia el curso de sus historias… Ambas disfrutables de principio a fin, ni una letra de mas ni de menos.
Si bien a mi personalmente me resultó mas afín el personaje del Capitán Montoya, ¡no hubiera querido estar en la piel de cualquiera de las Inesillas frente a semejantes galanes! Los tiempos de esas conquistas ya pasaron, pero no hay dudas de que el corazón de la mujer sigue siendo el mismo.
Son dos obras sumamente recomendables, de fácil lectura y sonrisa no menos fácil. Se van como agua, es cierto, pero dejan tan buen regusto como el mejor de los vinos.

Abajo les muestro algunas fotos de la casa Zorrilla en Valladolid:

Entrada a la Casa Zorrilla.

Jardin y fachada de la casa. (Habia una expo de bicicletas antiguas en el jardin)

Silla y escritorio donde Zorrilla escribio la mayoria de sus obras,
y donde le encontro la muerte.
(Todas las imagenes tomadas por Pelusa.)
_________________________________________________
Licencia de Creative Commons
Diario de la Pelusa es un blog escrito por Elena Brito (Pelusa) y esta bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
O sea: Pueden copiar de este blog uno o dos articulos (no mas) para usos no comerciales, sin cambiar nada en ellos y cuidando de poner siempre un enlace a este blog como referencia o fuente. Asi quedamos todos en paz. ¡Gracias!

7 comentarios:

  1. Antonio: Si te gusto Don Juan, adoraras al Capitan Montoya!
    Besos!

    ResponderEliminar
  2. Sonrío cómplice, Pelusilla... sip, Zorrilla también me ha acompañado muchas veces. Monísima la casa, pero más, las fotos. Y por cierto, tienes razón: hay muchos tipos de muerte... Besitos.

    ResponderEliminar
  3. Palomita: Tengo que leer mas de Zorrilla. Me dejo con las ganas :)
    La casa es muy bonita y acogedora, la verdad, a pesar de tener su historia de fantasmas y todo!
    Besos!

    Escribiendo corto: Sip. Soy aficionada a los clasicos y su legado. Saludos!

    ResponderEliminar
  4. Pelusa, yo tengo en casa ese mismo libro, el mismisimo!! venia como polizonte en una caja de libros que me dejo mi abuelita hace ya varios años.

    leído ya por supuesto y en definitiva el capitán montoya es mi héroe!!! estoy seguro que el Mauricio Garcés debió haber copiado algo de su personalidad cinematográfica de él.

    Que honor visitar, observar e imaginar lo acontecido en la casa de Zorrilla

    ResponderEliminar
  5. Lic: Este libro es de la biblioteca de aca. Ojala fuera mio! El capitan Montoya es todo un heroe, como no! Mucho mas positivo que el Archi-famoso Don Juan.
    Y si, fue todo un honor y una muy agradable sorpresa porque cuando llegamos a Valladolid no teniamos ni idea de que esta casa estaba alli. Quizas te interese leer la breve reseña que escribi sobre ese viaje. La puedes encontrar aqui:
    http://diariodelapelusa.blogspot.com/2011/05/valladolid-brevisima-resena-de-un-viaje.html

    Un abrazo!

    ResponderEliminar

Dime lo que piensas y te diré quién eres.

Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)