miércoles, 26 de enero de 2011

Lo inexplicable.

Ayer noche, esquivando en la tele a tarotistas empeñados en demostrarme (once años tarde) que estoy a punto de encontrar el amor de mi vida, a noticiarios sanguinolentos o a la programación infantil de la madrugada –sin comentarios sobre esto-, caí en un debate nocturno sobre política. ¿Sobre qué más podría hablarse en estos tiempos?
Ya estaba dispuesta a aburrirme, como sucede con los malos libros, y comenzaba a bostezar preparando el sueño cuando de pronto sucedió lo inexplicable: uno de aquellos políticos, portavoz de un partido derechista por demás, estaba soltando una charla sobre la necesidad de centrarse en lo realmente importante que no era –según él- la postergación de la edad de jubilación, tema candente del día con el que estaba implícitamente de acuerdo, sino la necesidad de que las personas mayores encuentren sobre todo empleos y también estímulos para seguir trabajando al menos hasta la edad actual de jubilación. Y ahora viene lo inexplicable: ¡me encontré completamente de acuerdo con lo que decía, a pesar de su condición de político, a pesar incluso de su condición de derechista!
Mientras uno es joven por lo general no piensa en estas cosas, protegidos por el perenne engaño de que aún nos queda toda una vida por delante. Yo acabo de cumplir 34 años y me considero aún en pañales. ¿Saben cuál es la edad en que ya una persona es considerada “vieja” para la mayoría de los puestos laborales? 35 años. No hablo ya de los empleos en los que hay que tratar directamente con el público, para los que la edad límite son los 25…
Aclaro: No me siento vieja ni mucho menos, y se lo debo sobre todo al mundo interior que he venido y sigo alimentando desde que tengo memoria. No se trata de eso. No hablo ni siquiera de mí, ente alejado del sistema laboral. Se trata de la paradoja de los países occidentales (en Japón no sucede así) de que cuando la persona comienza a tener cierta experiencia laboral o cognoscitiva, justo entonces la sociedad la etiqueta como “vieja”, con la consecuente disminución de posibilidades para conseguir empleo o, incluso, para mantenerse en el que ya tienen.

* * *

Hoy acabo de leer un libro altamente recomendable: “Mal de escuela”, de Daniel Pennac. En él encontré el siguiente párrafo que expresa todo el horror de lo que arriba les comento, con muchas menos palabras y una impecable forma de transmitir el mensaje:

Nuestra época se ha impuesto el deber de la juventud: hay que ser joven, pensar joven, consumir joven, envejecer joven, la moda es joven, el fútbol es joven, las radios son jóvenes, las revistas son jóvenes, la publicidad es joven, la tele está llena de jóvenes, Internet es joven, el famoseo es joven, los últimos supervivientes del baby boom han sabido permanecer jóvenes, hasta nuestros políticos han acabado rejuveneciendo. ¡Viva la juventud! ¡Gloria a la juventud! ¡Hay que ser joven!

¿Cuándo aprenderé a escribir así?


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11 comentarios:

  1. En estos años de consumismo... ¿necesitan? a gente joven para que el producto agrade. Sea lo que sea (desde un puesto en el gobierno hasta unas simples papas)

    ¿Quieres aprender a escribir así? Yo digo que cada quién tiene su propio estilo, y tu escribes muy bien ya.





    Saludos

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  2. Si es que hasta se espanta uno cuando esta de acuerdo con los políticos de extrema, pero suele pasar que algunos tienen ideas realistas, pasa poco lamentablemente…ahora con lo de ser joven es cierto!!! o eres joven o no eres!!!

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  3. DvD: Gracias por el halago! Me hiciste el dia con esas pocas palabras!

    Antonio: Eso! Espanto es la palabra adecuada para describirlo! Yo de acuerdo con un derechista? Espanto!!
    :)
    Bueno, seamos eternamente jovenes, pues!
    Besos!

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  4. Yo voy de regreso en mi segunda juventud lo malo es que el espejo me dice que no hay segunda juventud que eso que veo en el espejo es la vejez, TOING!!!

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  5. Completamente de acuerdo. Al menos, las personas deberían tener la opción de elegir si seguir trabajando o no, dependiendo de sus intereses. Muchas ocasiones, la jubilación me sabe como un "trunca carreras"... una pena. Pennac siempre tiene razón, la juventud se lleva por dentro. Besísimos.

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  6. Pues, a ver, qué dice esta tembita que soy yo? Pues que la jubilación debería, a partir de cierta edad, no ser obligatoria, pero sí una posiblilidad. O sea que el que quiera y pueda seguir trabajando, que siga. Pero el que quiera jubilarse, que le sea permitido. Ahora bien, yo tengo desde ya ganas de jubilarme!!! A los cuarenta y cinco, cincuenta años me jubilaría feliz! Para qué? Pues para tener libertad! A qué me refiero? Pues a no estar obligada a dedicarle las mejores horas de mis días, cinco días a la semana, a una misma actividad. Mi trabajo me gusta, pero... esas noches de mi vida que me pierdo, esas horas nocturnas llenas de creatividad que sacrifico porque tengo que dormir para poder levantarme temprano y trabajar con mis sentidos alertas... quién me las devuelve? Hay trabajos más acordes con el horario nocturno de mi metablolismo, claro, pero no tengo la suerte de tener uno de esos. Además, tengo tantos intereses y matices de mi personalidad que quisiera desarrollar! El trabajo se roba demasiado tiempo y sólo desarrolla una silvita de tantas que existen.
    En fin, que jubilarme y ser abuela no me parece nada mal. Cuanto antes, mejor! Y el que sienta lo contrario, ojalá puedan cumplirse sus deseos.

    Me encanta la vejez, admiro a los venerables, más sabe el diablo por viejo... etc. Me encanta la vejez y quiero disfrutarla!
    Besitos!
    Silvita.

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  7. Estoy de acuerdo con Silvita, la jubilación debiera ser una opción a partir de cierta edad.
    La gente quiere ser joven, se empeña en serlo mientras avanza hacia la vejez. Quienes liderean estos principios contranatura también envejecen, y mueren.

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  8. También estoy de acuerdo: después de todo, decía un amigo, jubilarse viene de "júbilo", no de "jo'er". =) Para muestra, el ejemplo de Toyo Shibata, autora de poesía de enorme éxito en Japón... a los 99 años de edad, y que comenzó a escribir poesía hace sólo diez años, más o menos.

    En cuanto a lo de Pelusa escritora, hay varias muestras excelentes de ello en este Diario, como aquel inolvidable post del lector de tabaquería, las reflexiones sobre ocio y ejercicio, y otras que todos tus lectores conocemos y disfrutamos.

    Ya sé, ya sé. Éste fue un comentario ligeramente adulador... ¡pero totalmente cierto! =)

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  9. Pero si la juventud está en la mente!!

    Bueno, eso de las políticas laborales a veces me estresa... yo tengo 27 años y pico, y ya soy vieja para algunos puestos!!! Aaaah... pero eso si, solicitan gente con amplia experiencia, recièn egresada y menor a 25 años!! jajaja... Esta obsesión con la juventud a veces es muuy absurda.

    Saludos!

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  10. Mi Malque, como bien dice Cuetzpallin: La juventud se lleva dentro! Que importa lo que diga el espejo!!!

    Palomita, tienes razon. Deberia ser una opcion y no una obligacion. Pennac siempre tiene razon, es cierto.

    Silvita: Estoy de acuerdo en lo de la libertad a la hora de jubilarse, y tambien en la idea de que la edad de jubilacion podria adelantarse mucho mas, no solo por el tema de desarrollar otras facetas de uno mismo, sino para ceder nuestro lugar a las nuevas generaciones (cosa que no todos llevan muy bien, como sabemos). Claro que tambien pienso que en ese caso los jubilados podrian dedicarse de alguna manera a transmitir su experiencia para que no se pierda.
    Por otra parte, mi propia experiencia con el trabajo no fue del todo buena. Me gustaba lo que hacia y al mismo tiempo lo odiaba. Llego a stressarme de mala manera! Sin embargo, reconozco que un ideal seria poder desarrollar muchas de nuestras facetas dentro de una sola actividad, sobre todo una como el trabajo que nos permite un contacto social bastante amplio.
    Y en ultimo lugar, yo no tengo ningun apuro por llegar a vieja! Todo llegara a su tiempo... Mientras tanto, disfruto cada dia, cada año, cada edad lo mejor que puedo.
    Besos!

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  11. Misu, somos varios por aca los que estamos de acuerdo con esa idea de hacer de la jubilacion una opcion.
    Para esos que quieren vivir contranatura, la vejez puede llegar a ser algo realmente odioso. Se construyen su propio infierno en vida.
    Besos!

    Ivanius: Sobre el tema de la jubilacion, contigo ya somos siete por aca con la misma idea. Tal vez deberiamos elevar la propuesta? :)
    Y gracias por el halago. Deberia escribir mas, y con mas cuidado... A veces me derrota el facilismo.
    Besos!!

    Cuetzpallin: Absurda desde todo punto de vista. Es un mundo un tanto enajenado este en el que nos ha tocado vivir.
    Un abrazo!

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Dime lo que piensas y te diré quién eres.

Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)