jueves, 1 de julio de 2010

¡Madre mia, que calor!

Sali a la calle hace unos minutos con el pretexto de botar la basura pero con la mas sana intencion de ejercitar un poco mis piernas y casi no llego a los depositos de la esquina. ¡Se me estaba derritiendo el cerebro! O por lo menos esa era la sensacion clarisima que sentia. Esta vez no voy a ponerme a elucubrar sobre el cambio climatico, el sobre-calentamiento global o el derretimiento de los polos. Hay tantas opiniones a favor y en contra de estas teorias que a la larga uno no puede asegurar que sean ciertas y que no sean simples manipulaciones catastrofistas con algun trasfondo economico.

Como ven, me estoy volviendo mas moderada con mis opiniones...

¿O sera que el calor no me deja pensar?

1 comentario:

  1. la luz del sol hace parecer que hasta cuando me piden que sonría en una fotografia salga con cara de fuchi

    si el clima causa obtrucciones queno previa :P

    :P jaja

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)