miércoles, 30 de junio de 2010

¿Donde hallar la felicidad?

Hay cosas muy simples pero que dan mucho gusto en la vida. Lo mejor es que este tipo de cosas se descubren casi sin querer y llegan a hacerse imprescindibles. Forman parte de tu dia a dia y, por muy pequeñas que sean, son las que van edificando gota a gota tu felicidad. Tan solo es necesario estar atentos, porque a veces son tan sutiles y escurridizas que duran solo un instante: una agradable lectura,  la fragancia siempre sorprendente del sembrado de jazmines al doblar la esquina, el azul del cielo cuando llevas mucho tiempo mirando la pantalla de tu ordenador... o la deliciosa sensacion al pasar la mano por unos pies suaves.


Lo cierto es que solo ahora vengo a descubrir esto ultimo. Mi cuerpo no ha sido objeto de atenciones, mimos y cuidados hasta que, al llegar a los treinta, me he dado cuenta de que no hay un solo minuto perdido en todo el tiempo que pueda dedicarle. Cada pequeño detalle que tengo con el es ampliamente agradecido y, lo mejor, retribuido con creces. Por cada media hora a la semana dedicada a limpiar mi cutis y ponerme una mascarilla facial obtengo una profunda relajacion en esos momentos y un subidon de autoestima que puede durarme hasta varios dias. Con los pies sucede lo mismo, o incluso mejor porque el placer de relajarlos con un baño de agua caliente luego de un dia de grandes caminatas es casi inmejorable.
Asi, me he creado mi propia rutina diaria de cuidado para los pies que incluye un poco de hidromasaje con la ducha durante el baño, unas cuantas frotaciones con una piedra antidurezas y un masajito al final con un poco de crema hidratante. Un dia a la semana me regalo un tratamiento mas completo: en lugar de la ducha, sumerjo un rato mis pies en un poco de agua calentita con sal para relajarlos (le agregaria unas gotitas de alguna esencia aromatica si la tuviera), luego los froto con un exfoliante casero a base de azucar y aceite, les paso un poco la piedra antidurezas y los masajeo con la crema hidratante.
Mi relacion con mis pies ha mejorado mucho desde que comence a mimarlos de esta forma, y podria jurar que estan muchos mas felices ahora que antes de llevarme adonde les pido. 
¿Como anda su relacion con sus pies?

martes, 29 de junio de 2010

La Diosa del Sol.

Japon es un pais muy curioso y, aparentemente, contradictorio. Sus milenios de historia machista no son un secreto para nadie, sin embargo hay un par de datos quizas menos conocidos: 1) la madre es a tal punto una tirana del hogar que llega a ser temida y respetada por toda su familia (incluso por el padre dentro de su dominio), y 2) su panteon de dioses del culto Shinto -el culto autoctono japones- esta regido no por un dios, sino por una diosa. Se trata de Amaterasu Omikami, la Diosa del Sol. Disfrutando por esta epoca de los dias mas largos del año y bajo los influjos agotadores del sol, me parece apropiado contarles -a mi manera- algo de la historia de esta diosa. 


Una pareja de dioses llamados Izanami e Izanagui fueron enviados por orden celestial para traer muchas cosas al mundo: con un soplo de su aliento dispersaron las brumas y todo se hizo visible en la tierra; hicieron surgir el archipielago japones de entre las aguas y generaron con su union los mas variados dioses, incluyendo los del fuego cuyo nacimiento provoco la muerte de Izanami, que descendio a Yomotsukuni, la tierra de la oscuridad. Izanagui la extrañaba mucho y, a pesar de que Izanami le habia prohibido hacerlo, bajo buscarla. La diosa Izanami se enfurecio tanto porque el la viera en ese estado tan terrible que desperto con sus gritos a todas las Furias y los espiritus de las tinieblas, y junto a ellos se lanzo en persecucion del dios. Izanagui finalmente logro escapar de Yomotsukuni y cerrar la boca que comunicaba ambos mundos, pero quedo lleno de impurezas y solo logro purificarse bañandose en un rio. De esas manchas surgieron varios espiritus del mal, espiritus protectores contra el mal y varios dioses. De su nariz nacio Susanowo, el Dios Tormenta -Deidad de impetuosa rapidez-; de su ojo izquierdo nacio Tsukiyomi, el Dios Luna -Guardian de la noche iluminada-, y finalmente, de su ojo derecho, Amaterasu, la Deidad que ilumina el Cielo.
Hay varias historias que cuentan como la paciencia de la magnanima Amaterasu se fue agotando al ver que su hermano Susanowo destruia en un momento con la furia de sus tempestades todo lo que ella ordenaba  dia tras dia con tanto amor, hasta que la Diosa del Sol termino por esconderse de las atrocidades que generaba su hermano en una cueva celestial. Sobrevino entonces la oscuridad y los espiritus del mal asolaron el mundo. El resto de los dioses, muy preocupados, se reunieron frente a la entrada de la cueva e inventaron todo tipo de espadas, espejos, las telas mas vistosas y hasta gallos que podian cacarear eternamente para intentar sacar a Amaterasu de su escondite sin que nada diera resultado. Cansados, encendieron una hoguera, se sentaron a su alrededor y Uzume, la diosa de las bendiciones, comenzo a bailar alegremente para ellos. Su danza los divirtio tanto e hicieron tanto estruendo con sus risas que Amaterasu sintio curiosidad por ver lo que sucedia afuera y abrio un poco la entrada para asomarse.Uno de los dioses que estaba ahi apostado abrio aun mas la entrada y la obligo a salir, mientras los otros le impedian volver a entrar. La luz regreso pues al universo, y el orden y la paz prevalecieron sobre la tierra.


Despues de una historia como esta, lo cierto es que uno mira de forma diferente los implacables rayos del sol, y hasta su calor ya no parece tan insoportable. ¡Espero que les haya gustado!




lunes, 28 de junio de 2010

Desde el lado correcto del amanecer.

Lunes otra vez. Cada vez que comienza una semana me planteo escribir con mas frecuencia en este diario, pero lo cierto es que luego, entre una cosa y otra, se me va pasando el tiempo y no lo hago. O sencillamente no encuentro nada interesante que comentarles. Mucho menos si, en dias como hoy, cargo con solo 4 horas de sueño, cansancio acumulado de varios dias y, por ende, unas ojeras espantosas. 
Pero no todo es asi de gris. No pasa un dia sin que, al menos por un momento, la paleta que colorea mis pasos se alegre. Hoy lo mas remarcable -hasta ahora- ha sido la posibilidad de ver el amanecer. En realidad no es que hace tiempo no lo vea. Ultimamente he llegado a ver muchos amaneceres, pero -parafraseando a un personaje de la serie Buffy Cazavampiros- siempre desde el lado equivocado, es decir, despues de haber pasado toda la noche en vela por una u otra cosa. Sin embargo hoy me he levantado antes que el sol y lo he visto aun soñoliento estirar sus rayos poco a poco sobre el mundo. Poco tardo en desperezarse y comenzar a quemarlo todo, diriase que "con premeditacion y alevosia" en medio de este verano cada vez mas caliente, pero mientras duro ese corto amanecer fue hermoso. Muy hermoso. 

Frase del dia: 
Though all things foul would wear the brows of grace, yet grace must still look so. (Macbeth)
Aunque lo abominable lleve puestas las cejas de la virtud, la (propia) virtud debe tambien llevarlas (traduccion libre de la Pelusa)

sábado, 19 de junio de 2010

¿Embo...queee?? (post actualizado)

Segun la RAE:

año embolismal.

1. m. El que se compone de trece lunaciones, añadiéndose una sobre las doce de que consta el año puramente lunar para ajustar los años lunares con los solares.


Hay muchas palabritas que aun no conocemos rodando por el mundo...

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Actualizacion (respondiendo un comentario de Mau):
En algun lugar lei que este mes que se agrega al año lunar tiene que ver con la agricultura, por supuesto, pero tambien parece tener relacion con tanto con el calendario chino como con el hebreo por ser ambos calendarios lunisolares (que toman en cuenta tanto los ciclos lunares como los solares). En algunos sitios equiparan el año embolismal con el año bisiesto, pero como yo soy neofita en este asunto no me atrevo a asegurarlo. El proximo año embolismal creo que sera el 2011... aunque tampoco tengo referencias fieles.
En Wikipedia hay mucha informacion sobre el tema, pero aqui les copio unos fragmentos tomados del sitio web del Centro Comunitario Ramat Shalom que me parecieron mas sencillos y especificos:
Entre los comienzos de dos primaveras consecutivas hay 365 días y un cuarto, lo que supone un exceso de 11 días y fracción sobre la duración del año de doce meses lunares.
Para compensar este desfasaje y armonizar el calendario con las reales estaciones del año, en el siglo IV de la era común, el sabio Hilel II reformó el calendario hebreo y fijó uno perpetuo para el futuro, disponiendo que cada 19 años se añadiese 7 veces un nuevo mes a los otros 12 del año judío.
Y a este año que consta de 384 días le llamamos en español año embolismal.
Los años embolismales son: el 3º, el 6º, el 8º, el 11º, el 14º, el 17º, el 19º.
Para calcular si se trata de un año común o embolismal se divide el año entre 19. Si no hay sobrante o si éste es 3,6,8,11,14,17 se tratará de un año embolismal.


viernes, 18 de junio de 2010

Meditemos...

¿Quien ha dicho que los monjes zen o los yogas -esos curiosos especimenes orientales- son los unicos animales que practican la meditacion?


Los lemures, primates oriundos de Madagascar, suelen comenzar y terminar cada dia disfrutando en esta graciosa posicion de los beneficos rayos del sol, a veces en soledad...


a veces en compañia: 


Esta curiosidad bien puede provocar las mas simpaticas teorias sobre los origenes mas profundos de la meditacion.

sábado, 12 de junio de 2010

"¿Belleza vs. Autoestima?" -Intermedio (literario)

Antes de llegar a las conclusiones de esta serie que, mal y tarde, he denominado ¿Belleza vs. Autoestima?, he decidido hacer una pequeña pausa para compartirles una joyita que acabo de leer. Es un fragmento del prologo escrito por Ursula K. Le Guin para sus Cuentos de Terramar (sigo, por supuesto, leyendo esta saga), y no tiene desperdicio. Aqui nos ofrece su opinion -que comparto plenamente- sobre la industrializacion del mundo de la fantasia.
Por supuesto que he cambiado a lo largo de los años que han pasado desde que empecé a escribir acerca de Terramar, como también ha cambiado la gente que lee los libros. Todas las épocas son épocas de cambio, pero la nuestra es una de transformaciones masivas, rápidas, morales y mentales. Los arquetipos se convierten en lastres, las grandes simplicidades se complican, el caos se convierte en algo elegante, y lo que todo el mundo sabe que es verdad resulta ser lo que algunas personas solían pensar.
Es inquietante. Para deleitarnos completamente con lo cambiante, con el rayo de esperanza que nos ofrece la electrónica, también anhelamos lo inalterable. Adoramos las viejas historias por su permanencia. Arturo sueña eternamente en Avalon. Bilbo puede «ir hasta allí y volver una y otra vez», y «allí» es siempre la querida y familiar Comarca. Don Quijote se empeña siempre en matar a un molino de viento... Así es que la gente acude a los reinos de fantasía en busca de estabilidad, de antiguas verdades, de simplicidades inmutables.
Y las fábricas del capitalismo se las proporciona. La oferta satisface la demanda. La fantasía se convierte en un producto, en una industria.
La fantasía hecha producto no acarrea riesgo alguno: no inventa nada, sino que imita y trivializa. Comienza por privar a las viejas historias de su complejidad intelectual y ética, convirtiendo su acción en violencia, a sus actores en muñecos, y a la verdad que revelan en un cliché sentimental. Los héroes blanden sus espadas, sus láseres, sus varitas mágicas, tan mecánicamente como cosechadoras, recogiendo las ganancias. Las elecciones morales profundamente perturbadoras son descafeinadas, transformadas en «encantadoras» y seguras. Las ideas apasionadamente concebidas por los grandes contadores de historias son copiadas, estereotipadas, reducidas a juguetes, moldeadas en plásticos de colores llamativos, anunciadas, vendidas, rotas, tiradas a la basura, reemplazables, intercambiables.
Con lo que los productores de fantasía cuentan, y lo que explotan, es la insuperable imaginación del lector, niño o adulto, que da vida incluso a esas cosas muertas —cierto tipo de vida, y sólo durante un rato.
La imaginación, como todas las cosas con vida, vive ahora., y vive con, desde y en, un verdadero cambio. Como todo lo que hacemos y tenemos, puede ser cooptada y degradada; pero sobrevive a la explotación comercial y didáctica. La tierra sobrevive a los imperios. Los conquistadores pueden dejar un lugar desierto donde había bosques y praderas, pero la lluvia seguirá cayendo, los ríos seguirán fluyendo hasta el mar. Los reinos inestables, mutables y falsos del «había una vez» forman parte de la historia y del pensamiento del ser humano tanto como las naciones que aparecen en nuestros atlas, y algunos son más perdurables.
Hemos habitado ambos, los reinos reales y los imaginarios, durante mucho tiempo. Pero en ningún lugar hemos vivido como nuestros padres o nuestros antepasados lo hicieron. El encantamiento cambia con el paso del tiempo y con la edad.
Ahora conocemos una docena de Arturos diferentes, todos ellos verdaderos. La Comarca cambió irremediablemente, incluso en la época de Bilbo. Don Quijote se fue a caballo hasta la Argentina y se encontró allí con Jorge Luis Borges. Plus c'est la même chose, plus ça change.

lunes, 7 de junio de 2010

Descubriendo a Nemo (y algo mas)

Hace poco les conté la fuerte impresión que me produjo el descubrimiento del –para mi- mas fantástico personaje de Julio Verne, el Capitán Nemo. Pues, deseando conocer mas de el y aprovechando, además, que la timidez no es una de las cualidades que me adornan, me lance a por mas. Seguí su rastro hasta La isla misteriosa y, como sucede con todo buen libro, encontré mucho más de lo que fui a buscar. Esta vez no me salte una sola página, lo juro. No solo me mantuvo interesada desde el principio hasta el fin, sino que hasta despertó en mi algunas de mis fascinaciones olvidadas, como el estudio de la química o la física.
A pesar de que durante casi toda la lectura tuve que hacer abstracción de mi amor por los animales y del horror que me producía ‘ver’ las matanzas efectuadas por estos ‘náufragos del aire’ autonombrados colonos, este libro me ayudo –quizás como al propio Nemo- a recuperar mi confianza en el ser humano. Estos cinco hombres que caen en una isla desierta logran recrear buena parte de la civilización en esos pocos kilómetros, sin mas recursos que sus manos, su cerebro y los que la naturaleza les brindaba; logran, en fin, vivir en ella humanamente.
El trabajo y el conocimiento ocupan un lugar fundamental en estas páginas, y esto me gusto mucho, pero quizás lo más valioso que encontré es la idea implícita aquí de que ambos, trabajo y conocimiento, deben ir a la par. No es mas importante el uno que el otro, ni un científico lo es mas que un marinero o que un esclavo liberto. Puesto que llegan a esa isla sin nada mas que sus ropas, tanto su raza como su posición social o cualquier otra vanalidad que en el mundo ‘civilizado’ nos parecen tan importantes, cobran para estos hombres su verdadero significado, o sea, se anulan, y son sus conocimientos, habilidades y la hermandad que los une lo que hace de su estancia allí algo memorable.
Muchas otras impresiones me asaltaron en esta lectura haciéndola ciertamente muy completa: la molestia ante la facilidad con que el hombre cambia el entorno a su paso sin preocuparse por las consecuencias que esto pueda traer; la alegría de la comunicación lograda entre un hombre y un animal salvaje; el desprecio ante aquellos que se dejan arrastrar por las bajas pasiones y malviven alegremente de ellas; la admiración por un hombre que aprende a vivir de acuerdo a sus altos ideales…
¿La recomiendo? SI, sin dudas. No creo que nadie se arrepienta de aventurar sus pasos en esta isla misteriosa.

sábado, 5 de junio de 2010

Oracion sabatina

¡Ay, San Erasmo de Rotterdam, no permitas que la mala gestion de los gobiernos acabe con tu sueño de una Europa unida!
Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)