jueves, 17 de septiembre de 2009

Sobre la crítica.

Proyecto 365, día 218
Mara acaba de publicar en su blog su “declaración postural” en cuanto a los anónimos devenidos críticos que pululan últimamente por el blogbarrio. Aunque ya dejé por allá mi opinión al respecto, pensé que sería interesante compartir con ustedes algunas frases con las que José Martí se refiere a este tema:

La crítica no es la censura; es sencillamente y hasta en su acepción formal – en su etimología – eso, el ejercicio del criterio.

Criticar no es morder, ni tenacear, ni clavar en la áspera picota, no es consagrarse limpiamente a escudriñar con miradas avaras en la obra bella los lunares y manchas que la afean; es señalar con noble intento el lunar negro, y desvanecer con mano piadosa la sombra que oscurece la obra bella.

Un crítico no debe juzgar una madera por sus virutas, estropeadas por el cepillo y mudadas de color como todo lo que corta el hierro y oprime la mano del hombre, sino que ha de esperar, para juzgarla bien, a verla como puntal sosteniendo edificios; o como lanza arremetiendo contra los enemigos, o como casco, ayudando al cargamento de la nave amenazada a sostenerse a flote.

El crítico ha de ser hombre de peso, capaz de fallar contra sí propio, y obligado a hablarnos, como todo hombre digno de tener la pluma, sin una sola palabra más de las que necesita expresar su pensamiento.

Esos críticos desalmados son los criminales de la pluma.

Visto lo anterior les propongo, amigos, tomar por bandera otra de sus frases:

Yo escribo para los de mente alta, y siento para los de alma grande: no curo de los otros.

10 comentarios:

  1. Un alivio para el alma las frases que Mara y tú subieron a su blog, pero de verdad que no entiendo como puede haber gente que va por ahí regando su mala vibra de manera anónima y cobarde. Aunque me hieren los comentarios mal intencionados y me decepciono a tal grado de querer dejar el blog, son gente como tú los que me provocan para seguir escribiendo, muchas gracias por todo.

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  2. No sé que decir, pensé que en el blog, todos eran perfectos, pero no, siempre hay algo que no encaja.


    Es una pena, tan bien que nos la pasamos cuando no entrometen la nariz los anónimos.

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  3. ¡¡Aplausos de pie por las estupendas frases de Martí! Tomo por bandera tu propuesta, por sensata y porque viene mucho al caso. En fin, vamos a ver en qué acaba el asunto espinoso este de los anónimos... Por cierto, ni creas que he dejado pasar la edición de Cátedra de La cartuja... ¡qué envidia poder disponer de tanto tiempo para leer! Un besote.

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  4. Jajaja

    Mi Marita ya armó la contrarrevolución blogger

    me encantan los textos que citan ambas... y yo también tengo un par de guardaditos por ahí que han de salir en su momento.

    Besotes.

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  5. Me gustan las frases, y es que, que necesidad de la mala vibra y los comentarios incomodos, si es tan agradable leer y conocer a las personas un poquito a través de lo que escriben, pero en fin, nunca falta el insatisfecho

    Saludos

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  6. fijate que no he leido a Mara, pero esto que dices es muy cierto, me encanta tu postura.


    un placer andar de visita, ye leo y me entra de todo, la reflexion, la analogia, el coraje y hasta hambre... caray!, me encanta esto.

    un beso nena, cuidate!

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  7. Pelusita

    Qué pertinencia en las frases de José Martí, gracias por compartirlas; por supuesto que me han de servir.


    Un beso

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  8. Pelusita: Debe ser que todavía es temprano y no he carburado bien el cerebro, pero no pude evitar acordarme de la famosa frase de Hilda Ravilero en Cubavisión cadena nacional: "¡Ay, este Martí, siempre apretando!" Un besito. Y gracias por el apoyo. =)

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  9. me gustó la frase final

    "Yo escribo para los de mente alta, y siento para los de alma grande: no curo de los otros"

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)