lunes, 8 de junio de 2009

Proyecto 365, dia 126: Testigo.

Pude escuchar sus risas desde antes de que subieran. Entraron corriendo, burlándose del último aviso del cierre de puertas y se sentaron en el fondo del vagón. Cuerpos delgados y flexibles, cabellos largos, manos entrelazadas.
Ella ha sacado un libro grueso, a todas vistas académico, de carátula oscura y letras blancas. Lo pone sobre sus rodillas, inclina la cabeza y trata de leer. El largo cabello negro recogido con descuido ha dejado su blanco cuello al descubierto. El sonríe y se acerca, susurra algo que la hace sonrojar. Ella menea la cabeza con un pequeño gesto desaprobatorio sin separar los ojos de las letras impresas en sus piernas.
Puede sentir el olor de sus cabellos. Recorre con sus ojos la curva del cuello y planta un beso en el. Ve el estremecimiento ligero de la piel y sonríe. Vuelve a besarlo, con más suavidad, alargando el contacto. Ella se aleja un poco, dejando caer su peso sobre el marco de la ventana a su derecha. Su piel es como un imán del que no quiere separarse. Un tercer beso, escudado de miradas ajenas por sus propios cabellos, esta vez mas largo y pausado.
Ya no le veo, solo puedo imaginar sus movimientos por las reacciones de ella. Lucha: se debate entre el deber y el juego que le proponen. El peso del libro en sus rodillas le recuerda que ha de estudiar, no le deja cerrar los ojos y abandonarse a los sentidos. Pero no es posible leer en esas condiciones. Toda su atención esta concentrada en esa pequeña área de su cuello sobre la que el se mueve suavemente. Un momentáneo desliz del cabello y alcanzo a ver un trozo de piel humedecida y la punta de su lengua trazando líneas de placer.
El tren se detiene, es mi estación. Desde el andén busco sus siluetas detrás del cristal. Las manos sostienen aun el libro pero los ojos, por fin, se han cerrado.

11 comentarios:

  1. Hay tiempo para todo... esta vez, no se trataba de estudiar, o sí, pero no. Un besote, Pelusilla... de pronto me he acordado de muchas cosas con tu post, gracias mil.

    ResponderEliminar
  2. que dificil es no sucumbir a las tentaciones cuando se antepone el deber... quien sabe muu probablmente me equivoco, pero a veces son las que masse disfrutan. =0D

    salu2!

    ResponderEliminar
  3. Nunca mejor remedio para disipar el amenazante gris del lunes.

    Besos admirados.

    ResponderEliminar
  4. Hay algo, pelusa querida, mas importante q el roce de unos labios q se dicen mudamente Te Amo?

    ResponderEliminar
  5. Ay, qué rico! Me dan ganas de enamorarme! Me voy a buscar un náufrago para compartir la Isla!

    ...

    Este texto es sobre la mirada, la mirada indiscreta que disfrutamos los mirones cuando nos quedamos absortos en detalles de la vida. Momentos, fugacidad, intenso placer.
    Para ser testigo de cosas así, inpunemente, cómodamente, empecé a ver buen cine. Desde luego, es otra cosa. Siempre tuve una mirada que se demora, que se detiene. Te comprendo, Pelusita.

    ResponderEliminar
  6. ¡Ay! *Suspiro* y lo bien que se siente no estudiar... jejejeje... me han dicho...

    ResponderEliminar
  7. Palomita: Yo revivi mucho desde mi asiento… Me encantaba el rechazo-no-rechazo de ella y el peso del libro… jeje!

    Sonia: La fruta prohibida siempre es la mas sabrosa, no?

    Ivanius: Los besos en el cuello siempre han sido un buen remedio contra cualquier amenaza!

    Hombre de mirada intrepida: Depende del punto de vista… ¿Cuál seria el del profe cuyo estudio quedo a medias?

    Silvita: Mi madre solia decir: “El que no busca, encuentra”. Yo tambien soy cinefila por muchas razones, una de ellas esta de la impunidad, pero me sorprendio y me divirtió tanto esta escena en el tren que no pude menos que compartirla.

    Santa Marita de la Habana Vieja: Tu no me digas que solo de oidas… ese cabello rojo fuego te delata!

    ResponderEliminar
  8. Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh -Suspirote!- Fascinante, eso de las distracciones academicas son tan variopintas y agradables que es mejor... ser un imputable bruto por amor

    ResponderEliminar
  9. Pues si, Potter, hay momentos en los que hay que elegir...

    ResponderEliminar
  10. Bello revivir los momentos de los escarceos amorosos,novios,amigos de prepa,
    recuerdos...

    bellos recuerdos,


    Bye Pelusa.

    ResponderEliminar
  11. Hola, MuyQuerida!

    Me alegra que los buenos y bellos recuerdos te llegaran a traves de mis letras.

    ¿Quien decia que "recordar es volver a vivir"?

    Besos!!!

    ResponderEliminar

Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)