sábado, 23 de mayo de 2009

Proyecto 365, dia 109: Pensandolo bien... (I)

A mi no me gusta mucho ver la tele.
Bueno, cuando era niña me encantaba. Salíamos de la escuela a las 4:30 p.m. y en la siguiente hora y media yo hacía mis deberes, salía a jugar con mis amiguitas y me bañaba. A las seis comenzaban “Los muñe” (de ‘muñequitos’ que es como les decimos por allá a los animados) y justo a esa hora mi madre perdía a su hija mas pequeña diariamente. No había poder humano en la tierra capaz de moverme de mi sofá antes de las ocho.
Era una tanda de dos horas que yo disfrutaba muchísimo. Hasta las siete y media puros muñes, y luego, las aventuras. Los muñes eran casi siempre rusos (categoría que para nosotros, niños incapaces de identificar idiomas, incluía todas las producciones del campo socialista) y cubanos. Rara vez ponían alguno de otra nacionalidad. Las aventuras, casi todas de factura nacional, representaban obras de la literatura clásica universal juvenil o infantil y lograban ponerte los cabellos de punta.
Evidentemente los encargados de la proyección tenían cintas con secuencias de muñes y, como las repetían con frecuencia (a veces varios días consecutivos), uno llegaba a conocerlas al punto de saber, con solo ver los primeros minutos, qué animados desfilarían ese día por la pantalla. Pero, si soy sincera, yo nunca me cansé de verlos y, a juzgar por las impresiones luego compartidas con otros amigos –que en aquel entonces no soñaba conocer-, nadie de mi generación se cansó. Todos podíamos, y podemos, repetir de memoria frases enteras de cualquier animado –en español, por supuesto- que luego pasarían a formar parte de nuestro ‘acervo’ y que nos identifican donde sea que estemos. Y las melodías que allí escuchábamos hoy día las tarareamos con un aire de complicidad infantil encantador.
Me queda claro que fuimos unos pocos, mi generación y quizás una o dos mas, los afortunados adictos a los muñe. Mi hermano, un poco mayor que yo, me sacaba de sus “conversaciones de mayores” amenazándome con ‘ponerme a ver muñequitos rusos’ (nunca llegué a entender esa afirmación… ¡aquello no podía ser un castigo para nadie!), y las generaciones posteriores que poco alcanzaron de aquel esplendor, no los disfrutaron de la misma forma, entretenidos como estaban con los video-juegos –plásticos y poco imaginativos.
Claro, luego uno crece y va aprendiendo que la vida no se limita a dos horas de muñes en la tele, que hay también otras formas de vivir y experimentar el arte, y se va dejando llenar la cabeza de ideas raras que escucha por aquí o por allá que dicen que la tele es una ladrona de la voluntad, que los programas que ponen nos dan una visión parcializada de las cosas y luego es esa la que uno adopta sin cuestionársela, que la propaganda (allí donde la hay) es una inyección en vena que pretende hacerte creer que la vida no tiene sentido si no consigues un objetivo básico –los productos que anuncian-…
Y entonces es cuando uno se complica, deja su cómodo sofá y se pasa largas horas de cola para ver algo del Festival de Cine Latinoamericano, o atraviesa media ciudad bajo la lluvia para llegar a la inauguración de una exposición de pintura tan abstracta que ni el propio autor ha podido ponerle titulo a las obras, o se queda hasta la madrugada escuchando a un amigo con una guitarra en el Malecón después de haber salido de un concierto…
Al final, de vuelta de todo eso, retomamos gustosos la sencillez de aquellos años y, aunque la tele ya nunca volverá a ser la misma para nosotros, nos encontramos con algún amigo en la calle o en Facebook o en Skype y no dejamos de intercalar en la conversación, a modo de chistes-con-visos-de-sabiduría, aquellas frases que aprendimos en la infancia.

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Aquellas tandas vespertinas terminaban a las ocho de la noche, horario del noticiero, pero media hora más tarde, justo antes de la telenovela, despedían la programación para niños con una especie de nana muy tierna: La Calabacita. Aquí abajo se la comparto:

13 comentarios:

  1. Pelusa sois cubana un besote, mil besotes. Un placer, que alegría. Si los muñes rusos quien no se acuerda, quien no ha vivido eso. Los recuerdo, los amaba y aun me deleito con ellos en el youtube.

    Si me ha gustado tu post y volveré muchas veces aquí a tu rincón en este ciberespacio acaramelado.

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  2. gracias por pasarte por mi blog es una alegria ir conociendo gente nueva, hace muy poquito que empecé con esto de la blogosfera y todavía no estoy muy ducha en la materia, pero bueno todo se andará, yo también recuerdo los muñequitos y las aventuras, pero me ha hecho una ilusion grandisima ver el video de la calabacita, de niña, con la segunda teníamos que irnos a la cama, mis hermanos y yo, a veces nos inventabamos cada excusas, pero nada mi madre era un lince y a la cama, bueno gracias nuevamente y ya te visitaré a menudo.

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  3. Se acuerdan de las calabacita del verano. Las dos eran bellas.

    Decía algo así.

    "Los días de vacaciones se atropellan cada cual se divierte a su manera y en el televisor muchos se quedan"

    Yo ame la calabacita, aun la recuerdo.

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  4. Hola Azucala. Si soy, cubana. No me habia dado cuenta de que no lo ponia en ningun lugar en el blog. Ahora mismo lo arreglo... jeje
    La calabacita es entrañable para todos nosotros. No conozco a nadie que no la recuerde con cariño. Un amigo mio hizo la nueva version, en 3D, y es muy linda, pero a mi me mueve mas esta viejita... nostalgias...
    Besos!

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  5. Margarita mia: Me alegra mucho tu visita, es lindo compartir recuerdos. No te preocupes por la "blogosfera". Es tu mundo interior el que cuenta. Ya te iras acostumbrando. Un abrazo.

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  6. Pelusita: Yo tengo en casa verdaderos tratados acerca de los muñequitos rusos. DE la letra que se cantaba de la calabacita en la beca del ISA... ejem... mejor no la sepas... pero para todos los nostalgicos, les informo que está a su disposición la pag. www.muñequitosrusos.com Se van a sorprender.
    Ah, este diseño es super clean... muy pulcro él, me gusta y se ve todo bien.

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  7. Me dare un vuelta por el sitio, Mara querida. Yo ando rebuscando entre las cosas que han influido en mi formacion, y salio este texto en varias partes... jeje.
    Y no, prefiero no saber la letra de la Lenin. Ya tengo un buen repertorio con las que recuerda Gusgato, que estudio tambien alli..
    Que bien que te gusto el diseño...Gracias y muchso besos!

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  8. Parece que eso de retorcer las letras de las canciones infantiles es una señal de "autocrítica" muy propia de la condición humana... y especial manifestación del ingenio latinoamericano. Por supuesto, la inclusión de anécdotas o "chistes locales" es máximo condimento de las más sabrosas conversaciones.

    El nuevo diseño me gusta y parece funcionar bien en Firefox. Hace un par de días, el diseño anterior (creo que por el "seguidor" de Google) hacía reventar a Internet Explorer. Ya te avisaré el lunes.

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  9. Ivanius: Yo era de las mas modositas... nunca retorci una letra de mis amadas cancioncillas, pero con el tiempo me he enterado de cada retortijones!!! No dejo de reconocer que son simpaticos, pero llega a sacarme los colores!

    Que horror! Ya estoy dinamitando espacios! jajaja
    Espero que este no tenga problemas. tu avisame, por fa...
    Besos

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  10. Confieso que nunca fuí televisiva aunque tuve mis dosis de ella... pero no he podido dejar de acordarme, Pelusa querida, mientras te leía, de la familia Telerín y su Vamos a la cama, que hay que descansar... que me acompañó y me acompaña a la fecha. De pronto, esta nostalgia de la infancia se vuelve algo maravilloso... un besotote por traerla de vuelta.

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  11. Hola Paloma! Ya se te estrañaba por aca!
    Me alegra haberte traido gratos recuerdos.
    Yo tengo una relacion de amor-odio con la tele que ando explorando en estos dias. No es bueno tener dentro cosas sin saber como llegaron ahi...
    Besos!

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  12. Mi estimada Pelua, no abia tu nacionalidad hasta hoy que he leido este post tuyo.

    "las caris" asi llama mi hijita de 3 años a las caricaturas de la tv.

    bonito post.

    no conozco a la calabacita ni los muñes ruso.

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  13. Querido Lic: Pues la calabacita la puedes ver aqui abajo, en el blog, y te convido a que busques "muñequitos rusos" en youtube. Hay muchos que los cubanos han subido a ese sitio! Son muy buenos, aromas de otra epoca...

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)