sábado, 28 de febrero de 2009

Proyecto 365, dia 35: Realizando sueños (tecnologicos)

Volviendo al tema de las predicciones de ayer, estuve pensando un poco y, al menos dentro de estas siete que presente aquí, solo una –aquella que habla de la cura de todas las enfermedades- no ha sido hecha realidad por los japoneses.
De las primeras no creo que nos queden dudas: la televisión, el tren-bala, el aire acondicionado o la calefacción, Internet (para también hacer la compra)… Todos son sueños hechos realidad. Sobre el tema de la estatura de los nipones, les puedo asegurar por experiencia propia, que las nuevas generaciones han alcanzado los 180 cm. y mucho más (tengo amigos en ese país a los que tenia que mirar alzando la barbilla!).
Las enfermedades, es bien sabido, aun existen, pero en varios documentales que pude ver por allá me entere de unos espeluznantes avances en esta esfera. Por ejemplo, ya están regenerando órganos, huesos y hasta dientes a partir de las células madres. Como lo oyen! Esto quiere decir que en algún momento procesos tan innaturales –y dolorosos- como la apertura de orificios en los dientes dejaran de ser necesarios. Claro, estamos de acuerdo en que de aquí a que estos tratamientos lleguen al poder adquisitivo del obrero de a pie falta mucho… pero es algo bueno saber que al menos ya van encaminados.
Si alguien aun tiene dudas sobre aquella predicción que auguraba la posibilidad de comunicación con nuestras queridas mascotas, les cuento que desde hace varios años hay en el mercado un dispositivo (comercializado con el nombre de Bowlingual) que va colgado al collar de los perros y que nos permite saber, mediante un sistema que capta e interpreta sus ladridos y sonidos en general y luego los traduce para nosotros en una pantallita, que quiere decirnos nuestro amigo. (Este dispositivo tiene un asombroso margen de acierto del 90% !). Por ahora la comunicación es unidireccional, pero ya es algo!
Y por si no bastara con esto, aquí les paso el link de un blog cuyo autor es… un cactus llamado Sr. Verde (Midori-san):http://plant.bowls-cafe.jp/index.php
Conectado a un ordenador por filamentos, el cactus –que vive en una ventana de un café en Tokio- publica a diario un pequeño mensaje contándonos que tal ha ido su día (supongo que el sistema sea algo similar al que interpreta el leguaje de los animales). Como un extra, desde un link en el blog, el lector puede enviar una pequeña descarga eléctrica al cactus y, de alguna manera, interactuar con el. Lo curioso es que el cactus no siempre tiene el día para estas descargas, y a veces se “queja” de que son muchas…


3 comentarios:

  1. Cuando la ciencia se vuelve tecnología, ¿recuerdas a dónde va a parar toda la basura "OUT" de los "países desarrollados"?

    Interesante que la maquinita te diga que dice el perro. . . pero me parece que es más grato descubrir ese universo de comunicación juntos (tu mascota y tu)sin intermediarios, sin traductores... Bendita Globalización.

    Sorprendido de tantos avances tecnológicos; me puedes informar si alguien ha inventado algo para comprender a las mujeres? (broma jajaja)

    Saludos a quien me pregunte,

    Aust.

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  2. Yo quiero la vida del cactus... hay ocasiones en que es demasiada descarga sobre uno, y yo no tengo tanta atención mundial. Jejejeje, es que estoy cansada de esta semana, que afortunadamente, ya va acabando. Un beso.

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  3. Hola Augusto: Tienes razon, se logra una comunicacion muy linda con las mascotas incluso sin aparatito, pero cuando estan enfermitos y les duele algo, daria cualquier cosa por saber que les pasa! Sobre lo de las mujeres, ni los mas entendidos en la materia han logrado dar una respuesta... Pero, te pregunto, ¿realmente quieres entendernos? Saludos!
    .............
    Marita, espero que disfrutes tu fin de semana... y que te sea laaargo! Besos

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)