miércoles, 29 de agosto de 2007

¿Soy un Alien?

Bueno, es un poco extraño todo esto pero no deja de ser simpático (o debería decirlo al revés?).
Sucede que cuando uno llega a un país -que no es el natal- tiene que pasar por una oficina de inmigración para inscribirse en un registro y declarar, entre otras cosas, cuánto tiempo planeas estar en ese país y cuál será tu dirección permanente -en caso que la tengas-, etc.
Lo cierto es que aqui, en Japón, esa oficina se llama Alien Registration... Cuando lo leí la primera vez no lo podía creer. Para mi, por lo menos después de aquella memorable película (no por excepcionalmente buena sino por la impresión tan fuerte qe me dejó cuando la ví siendo yo apenas una niña), un "ALIEN" no es otra cosa que un bicho raro, baboso, apestoso (recuerdo la cara de Sigourney Weaver cuando se acercaba a él), y no con buenas intenciones. Así que se imaginarán qué tal me sentí cuando tuve que dirigirme a dicha oficina a registrarme como "alien" en Japón...
La cosa no termina ahí, hasta los propios estadounidenses se autodenominan "aliens" en esta ciudad. Tienen, incluso, una publicación bimestral titulada "The Alien Times" confeccionada por y para los Aliens en Japón.
Hace un par de días pasamos a recibir los resultados del registro, y, como supondrán, ya tengo mi tarjeta oficial de ..."Alien"!!!!!!!
Así que, de ahora en adelante, espero no apestar ni empezar a babearme por ahi, ni cambiar mis buenas intenciones...

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)