Nostalgia

Hoy tuvimos la ultima clase del año de chino. No se si les conte a todos que estoy estudiando chino junto a mi esposo. Esto nos tiene muy contentos, y tambien, muy ocupados, como se imaginaran.
Pues ahora estamos estudiando una leccion sobre la familia, ya saben, como decir los nombres de los miembros de la familia, las relaciones, las ocupaciones... etc. Y nos toco llevar fotos de nuestras familias y amigos para hablar (o intentar hablar) un poco sobre ellos. Fue muy divertido hablar de todos ustedes, hasta del perrito que tanto extrañamos y del gato. pero se nos levanto un poco la nostalgia de estar cerca...
Bueno, en fin, salimos de la clase, luego de darle un regalo de fin de año a la profesora (que incluia un disco de musica clasica cubana y un billete de 20 pesos como curiosidad), y nos regresamos en taxi. Creo que nunca he comentado el horrible gusto que tienen en musica los mexicanos que manejan los transportes publicos pero hoy, milagrosamente, el chofer venia escuchando musica clasica. Al principio fue algo de Mozart, pero despues escuchamos el concierto para violin de Tchaikovsky...
No se pueden imaginar que nostalgia!!!! Escuchar aquella musica, que el propio Carpentier, tildo con el "peligroso calificativo" de SUBLIME, nos transporto a los miles de conciertos a los que fuimos juntos en La Habana. Alli, por suerte, este tipo de actos culturales son casi gratis, y eso es algo que se agradece y no se ve en casi ninguna otra parte.
Al bajarnos del taxi, mi esposo me dijo que musica como esa es capaz de recordarle a uno quien es realmente, de ponerte en contacto con tu propia esencia. Yo le dije que, en ese momento, podia regresar a la Habana sin pensarlo dos veces, solo por tener la oportunidad de asistir a un concierto como aquellos.
Bueno, nos despedimos, ambos muy nostalgicos, y yo entre al metro aun con la musica resonando en mi cabeza. Cual no fue mi sorpresa al ver a un hombre parado en el anden con un CD de la pelicula Suite Habana en las manos. Inmediatamente me acerque a preguntarle donde la habia conseguido, y resulto que el hombre era cubano!
A los que nos la han visto aun, se las recomiendo muchisimo. Es una panoramica de la Habana, pero de la real, no de la que maquillan para que salga en las pelis. Les va a gustar.
Nada, que ha sido un dia de nostalgia.
Los quiero mucho.

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