De fiesta!!!

El sábado nos fuimos al cine - como todos los sabados - a ver Piratas del Caribe II. Muy entretenida. Yo, como comentarista de cine no me gano un centavo. Cuando miro hacia atrás, hacia el momento en que estuve viendo la peli, revivo todo lo bien que me estaba sintiendo, pero a la hora de llevarlo a las palabras... me quedo corta (como dicen en Cuba).

Pero lo interesante que tengo hoy para contarles no es eso. Tiene que ver con mi domingo.

Luego de salir del aikido, nos quedamos valorando si nos ibamos al cine nuevamente o si hacíamos algo diferente. Al final decidimos que era mucho mejor regresar a casita y hacernos una comida bien sabrosa. Pero cuando llegamos al super, fuimos cambiando poco a poco de idea. Por cansados y por pura "flojera", terminamos comprando un par de tofu y un pollo asado acompañado de papitas adobadas y fritas... Y, para mi sorpresa, mi esposo compró un vino tinto español.

Ya en casa, y mientras el se daba un baño, yo lo prepare todo bien bonito. Puse la mesa con los individuales que yo misma teji (y que reservo para ocaciones especiales), saqué dos copas preciosas para el vino (regalo de un amigo americano) y la iluminación corrió por cuenta de las lamparitas para velas que nosotros mismos confeccionamos... La música, que puso él mismo, era brasileña, para acompañar.

La comida la disfrutamos muchisimo, sobre todo, entre otras cosas, por el hambre con que siempre salimos de las practicas. Brindamos por todo lo imaginable, porque -segun los rusos- beber sin brindar es de borrachos. Y hasta repetimos brindis, porque estamos en un momento definitorio y muy dificil de nuestras vidas, y necesitábamos reafirmar nuestros deseos y aspiraciones... El vinito se acabó, pero el ultimo brindis (siempre queda algo por decir) lo hicimos con un Fernet Cinzano que nos regalaron nuestros estimados amigos argentinos, de quienes siempre nos acordamos.

Pues de pura alegría terminamos bailando al compás de los acordes latinos, y mientras el vinito fue haciendo su efecto... ¿Les cuento cómo terminamos? Pues, luego de un lapso de unas dos horas incontables (por puro pudor no les dire lo que paso), y como no queríamos aún dormir, se me ocurrió que mi esposo podía diseñarme un marcador de libros. Así que le di papel y plumones de colores, le explique mi idea y, muy contento, se sentó a dibujar. Yo le pedí un solo marcador, pero se entusiasmó tanto que terminó dibujando seis, cada uno más bonito que el anterior, que yo "plastiqué" con unas micas (acetatos) transparentes autoadhesibles.

Algo bueno nos han traído estos tiempos tan dificiles, de decisiones y sobresaltos. Nos hemos unido mucho más, nos sentimos muy bien juntos, buscamos pasar mucho más tiempo cerca uno del otro... Ayer nos fuimos a comer nuevamente a lo de la rusa, y hoy, luego de unos trámites horribles, descubrimos un restaurante bien pequeñito de argentinos, y comimos allí, unas deliciosas empanadas acompañadas de pasta y vegetales...

Comentarios