martes, 6 de junio de 2006

Tiempo de pérdidas

Estamos definitivamente en un tiempo difícil, un tiempo de pérdidas...

Primero fué Peluche, un perrito precioso y muy alegre. Lo atropeyó un auto.

Luego fue la paloma blanca. Así llamábamos a una paloma, la primera que vino a comer arroz a nuestra ventana y con la que ya habíamos logrado interactuar. Ella había aprendido a no temernos, a pedir su comida de una forma especial; nos trajo a su pareja, y ambas hicieron su nido en el alero de la ventana de nuestro baño. Allí criaron a varias generaciones de pichoncitos, mostrándonos cómo lo hacen. Con ella aprendimos mucho sobre cómo deberían comportarse los seres humanos entre sí... . Hace hoy ya cuatro días que desapareció, no regresó al nido ni ha venido más a nuestra ventana. La pareja la esperó ansiosamente los primeros dos días, casi ni comía. Hoy, la pareja vino a nuestra ventana a comer, pero aún se rehúsa a dormir en el nido. Hasta abandonó los dos nuevos huevitos que estaban incubando. Tal parece como si ella entendiera que sola no puede acometer la crianza de los pichones.

El mismo dia que desapareció la paloma blanca, nos enteramos que murió un señor, Juan Carlos Ruiz, paciente del consultorio donde yo trabajo. Un hombre de unos 40 años, con problemas de crecimiento anómalo, pero un excelente especialista en computación, y maravillosa persona. Lo balearon en un asalto para robarle. Había entrado a un cajero automático a sacar dinero. Cuando salió se montó en su auto y llamó a una amiga. Le dijo: "Espérame un momento, creo que me están asaltando". Ella lo escuchó todo por el teléfono. Ni siquiera le robaron. Lo balearon desde la parte trasera del auto. Todavía arrancó su auto para llegar a casa de su novia, a solo 50 metros de donde estaba. Aún tuvo la decencia de estacionar su auto para que no estorbara. Murió en el auto frente a casa de su novia.

Ayer unos amigos argentinos nos invitaron a comer. Son amigos muy queridos y la comida estuvo deliciosa, pero en la mesa había un cierto aire melancólico. Pronto regresan a su país.
Aqui los conocimos, hace ya casi dos años, vivimos juntos muchas cosas lindas. Aqui asistimos a su boda. Nos alegramos junto a ellos cuando supimos la noticia de que ella estaba embarazada. Estuvimos al tanto de sus necesidades. La niña, Agustina, nació en Argentina hace 8 meses. La hemos visto crecer y se nos ha colado bien hondo en nuestras vidas. Va a ser muy difícil cuando se vayan. Los planes del reencuentro implican unos 5 o 6 años de distancia. Esperemos.

¿Habrá otras separaciones?

1 comentario:

Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)