lunes, 15 de mayo de 2006

Recomendación (de libros e inquietudes).


Bueeeno, me terminé de leer un libro maravilloso, del que pongo aqui la portada (horrible, por cierto) que encontré en internet.
¿Cómo llegué a él? Mi esposo en una de sus charlas de introducción a la ciencia lo mencionó e insistió en que si alguien quería empezar a entender un poco de ciencia, y del hombre como ente investigador, no debía pasar por alto la lectura de este libro, cuyo autor es uno de lo mejores y más amenos divulgadores científicos, Carl Sagan (se acuerdan de la serie Cosmos?).

Yo pregunté en una o dos librerías, pero los precios de los libros en este país son elevadísimos, y no podía ni soñar con comprarlo. Pero un día, cuando iba hacia el trabajo, paré en la estación del metro en uno de los kioskos de venta de libros, solo para ver un poco, por si encontraba algo interesante... y ahí estaba, a solo 25 pesos!!!

Estos kioskos son una de las cosas más interesantes que me he encontrado en este país. En la entrada de casi todas las estaciones de metro (medio de transporte que aqui solo toman los mas pobres -alguien me explico que, a pesar del trafico dantesco que hay en esta ciudad, bajar al metro, unico via de transportacion realmente rapida, es considerado por la gente de clase media y alta algo degradante- y cuyo precio es muuuy módico) te encuentras estos kioskos con ediciones nuevas, aunque no puedo decir que excelentes, de casi todos los clasicos de la literatura, la filosofia, el esoterismo, la literatura infantil... y de casi todo lo que uno quiera leer. Los precios de estos libros oscilan entre los 10 y los 60 pesos, realmente muy baratos, teniendo en cuenta que hoy dia un dolar americano se cambia por 11 pesos mexicanos. No olvidar que estoy hablando de CLASICOS... No se va a encontrar ahi ninguno de los libros que más de moda están, como los de Harry Potter, o los de Dan Brown...

Asi he encontrado verdaderas joyitas en estos lugares. Ya han pasado por mis manos los Dialogos de Platón, Alicia en el pais de las maravillas, Alicia en el pais del espejo, Demian (de Herman Hesse), El lobo estepario (del mismo autor), Ecce Homo (de Nietsche), Etica Nicomaca (de Aristoteles), Ensayo sobre lo bello y lo sublime (de Inmanuel Kant)... y ahora Los dragones del Eden, de Carl Sagan. Y la de libros que aún no he podido comprar, por falta de dinero y de tiempo, porque la verdad es que deseos no me faltan!!!

Y me complace mucho ver que no soy la única. En el metro - digo yo que gracias en gran medida a este trabajo de promocion cultural que realizan estos kioskos tan bien situados, en el medio justo del pueblo - he visto gente de todas las edades leyendo los mas disimiles libros... Cosa esta que en Cuba ya no se ve con la frecuencia que se veia antes, la verdad. Yo creo que alla la gente tiene que emplear tanto tiempo en pensar como satisfacer sus necesidades mas primordiales, que ya le va quedando muy poco tiempo y energía para leer e interesarse por cosas un poco menos mundanas...

Sobre el libro de Carl Sagan, reafirmo que es una maravilla. Y lo recomiendo de todo corazón.. Lo deja a uno con muchas dudas, le hace nacer inquietudes, y le sugiere problemas que deja sin resolver... Y yo creo que todo esto constituye una de las mayores virtudes del libro: No dar todas las respuestas, para que el interes investigativo siga buscando.

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Epílogo

“No es bueno de este modo te apoltrones”
dijo el maestro, “que entre seda y pluma
no se va de la fama a las regiones.

Quien entre el ocio su existir consuma,
No dejará mas rastros en la tierra
Que humo en el aire y en el agua espuma.

¡Arriba, sin cansancio, como en guerra
triunfa el alma luchando por la vida,
si vence el flaco cuerpo que la encierra!”

(Infierno, Dante)